Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 25 de mayo de 2024
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Fútbol con altura

Fútbol con altura

La campaña de Always Ready en la Copa Libertadores ha conseguido algo poco frecuente: una admiración compartida por la comunidad futbolera boliviana. Pese a haber jugado solo dos fases previas a los grupos, su rendimiento es motivo de orgullo para su hinchada y, cosa más rara, para seguidores de otros equipos del país. Como no suele ocurrir con clubes nacionales de mayor tradición en torneos continentales, llámese Bolívar, Wilster, The Strongest u Oriente, las victorias de los “millonarios” en la Libertadores se han celebrado sin mayor miramiento por fanáticos de equipos que, en los papeles, son sus adversarios. Por eso mismo, su reciente desclasificación, tras caer en la tanda de penales ante Nacional de Uruguay, se ha recibido con tristeza y orgullo.

Si de algo sirve, puedo hablar por mí. Siendo del Wilster y un abierto detractor del clan Costa que administra Always (y la FBF), he seguido su desempeño en la Libertadores con genuina afinidad, cosa que difícilmente haría con otros clubes bolivianos. Es verdad: el fútbol jugado por el equipo alteño me hizo olvidar por unos instantes de que su presidente es Andrés Costa, un joven con tanto dinero como poca templanza. Por más que el chico insista en robarse todo el protagonismo de la faena albirroja, el mérito mayor es de los jugadores, de su cuerpo técnico y, cómo no, de El Alto. Los encuentros disputados en el estadio de Villa Ingenio contra Sporting Cristal y Nacional tuvieron un acompañamiento militante de los alteños, que coparon sus tribunas, alentaron a sus futbolistas y rugieron los goles de sus victorias, los seis anotados a los peruanos y el único metido en el arco de los uruguayos.

El arrojo del entrenador Óscar Villegas para competir con un plantel compuesto por jóvenes bolivianos y estratégicos refuerzos extranjeros ha abierto una brecha que debieran explorar con más convicción otros clubes nacionales y la propia Selección a fin de alcanzar mejores resultados en escenarios internacionales. El buen hacer de jugadores como Adalid Terrazas (inexplicablemente ignorado en la nómina a la Verde de Zago), Diego Medina, Robson Matheus, Héctor Cuéllar o Moisés Paniagua debe ser la mejor noticia para la renovación generacional del fútbol boliviano, más allá de la aún no cumplida promesa de los talentos exportados (Miguelito Terceros, Enzo Monteiro, Leo Zabala, etc.).

Si hay un plantel de Bolivia que, hoy por hoy, debería ser la base de la Selección absoluta, ese es Always Ready. Ni Bolívar ni el Tigre, con sus puntuales figuras, exhiben ahora mismo el apetito deportivo que demostraron los de la banda roja en sus partidos contra Sporting y Nacional. El apetito que hizo a los periodistas extranjeros tragarse sus palabras sobre la “inhumana” ventaja de jugar a más de 4 mil msnm. El mismo apetito que ha convertido a los de Villa Ingenio en una encarnación del fútbol con altura y no solo de altura.

DIOS ES REDONDO

SANTIAGO ESPINOZA A.

Periodista

@EspinozaSanti