Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 07 de diciembre de 2022
  • Actualizado 18:11

Feliz Catar y próspero Año Nuevo

Feliz Catar y próspero Año Nuevo

Me niego a sumarme al coro de detractores del Mundial Catar, que comienza en unas pocas horas más. No creo ser el más apto para hablar mal de un campeonato que vengo esperando con la ansiedad de un niño en Nochebuena. Hay gentes, serias y no tanto, que vienen despotricando, con conocimiento de causa, contra las violaciones a los derechos humanos y las corruptelas que han implicado la organización del primer Mundial de fútbol en Oriente Medio. Son voces necesarias y hay que escucharlas.

Dicho esto, me declaro culpable de seguir esperando por Catar. De estar contando los minutos para que la pelota comience a rodar. Insisto: estoy esperando por el Mundial como se espera por la Navidad. Puede que algo tenga que ver la decisión, insólita pero inevitable, de que el torneo se celebre a fin de año, y no a mediados, como es costumbre. Poco faltó para que se juegue el mismísimo 25 de diciembre: una semana antes, el 18, se disputará la final.

Y si de navidades se trata, más que reparos, tengo deseos. Aun con culpa y arrepentimiento, de este Mundial espero muchas cosas, más de las que suelo esperar en Navidad. Si me apuran, me atrevería a renunciar a ciertas alegrías navideñas con tal de que se me cumplan unos buenos antojos mundialeros.

Quisiera, por ejemplo, que en Catar se consagre como el mejor futbolista de la actualidad Kevin De Bruyne, el volante belga que la viene rompiendo en el Manchester City. Con Benzema y Mané fuera del campeonato por lesión, el colorado es el único del podio del Balón de Oro 2022 que ha llegado en condiciones para jugar el Mundial. Ojalá que su selección, que llega con muchas dudas a Catar, haga una campaña siquiera similar a la que cumplió en Rusia, donde fue tercera.

Deseo, también, que Ecuador haga un buen papel en el torneo. Bien podría ser este el Mundial en el que replique el notable desempeño de sus clubes en torneos sudamericanos. Tampoco espero que, como Liga de Quito o Independiente del Valle, se consagre campeón o se meta en la final; pero, cuando menos, habría que ilusionarse con que supere su performance en mundiales y llegue a cuartos. Así como lo hicieron Paraguay en Sudáfrica 2010 y Colombia en Brasil 2014, Ecuador debería apuntar a meterse entre los ocho mejores en Catar.

Y, por supuesto, ansío que Messi levante la Copa el 18 de diciembre. Sin ser la Argentina que más me guste e ilusione, sospecho que puede afianzarse como una selección más práctica, combativa y afortunada que otras que le precedieron. Así fue cómo conquistaron la Copa América del año pasado.

Solo eso, nada más que tres pedidos. A ver si Papá Noel Infantino toma apunte de ellos. Clarito será. Hasta entonces, y antes de que los primeros partidos conjuren contra mis augurios, me apuro a desearles un feliz Catar y un próspero Año Nuevo.

DIOS ES REDONDO

SANTIAGO ESPINOZA 

Periodista

@EspinozaSanti

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