Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 17 de junio de 2024
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El deslenguado Costa

El deslenguado Costa

El fútbol es generoso. Lo es más aún el fútbol boliviano. No lo digo solo porque suele pagar demasiado bien a futbolistas limitados. Su generosidad se expresa, también, en la baja calidad de su clase dirigente. Hay excepciones, como siempre, pero son los menos.

Solo por poner un ejemplo: el dirigente más pudiente de la actualidad, el presidente de Bolívar, Marcelo Claure, suele hacer más noticia por sus incendiarios tuits que por sus gestiones deportivas. Y no es que le falten éxitos futbolísticos, pues ha estado involucrado en varios títulos y buenas campañas de su equipo; lo que le falta es prudencia, no decir/escribir lo primero que se le venga a la cabeza, ya sea sobre el arbitraje, el estado de las canchas o la fidelidad de la hinchada rival. Lejos de posicionarlo como una autoridad deportiva, sus intervenciones públicas tienden a mostrarlo como un adinerado descocado.

En la estela de Claure se halla Andrés Costa, presidente de Always Ready, el joven empresario que tomó el timón del hoy club alteño una vez que su padre, Fernando Costa, se encaramó en la presidencia de la FBF. Como al bolivarista, al dirigente de Always no le faltan éxitos de los que presumir, toda vez que, desde su retorno al profesionalismo, su familia ha consolidado al equipo como uno de los grandes animadores del fútbol boliviano, con un título ya conquistado. Sin embargo, cuando comparece públicamente, cosa que le gusta hacer con frecuencia, suele brillar por sus desaguisados. El más reciente lo hizo en días pasados, al cabo del partido que los de la banda roja perdieron por 2-4 ante The Strongest, en La Paz. Elogió el “planteamiento” del DT rival, Claudio Biaggio, condenó el diseñado por el entrenador millonario, Julio Baldivieso, y, lo que es peor, se sirvió de ese mal “planteamiento” para desestimar la posibilidad de que un boliviano sea el próximo adiestrador de la Selección absoluta.

En un razonamiento sin pies ni cabeza, Costa arremetió contra su propio técnico, el boliviano Baldivieso, quien se había pronunciado en días pasados en favor de que un connacional se hiciera cargo de la Verde. Más que una crítica fundamentada, las palabras del mandamás de Always estaban más cerca del berrinche del niño rico al que sus empleados no le han dado el gusto de ganar.

Bien haría el periodismo deportivo en restarle resonancia a las “ideas” futbolísticas de los dirigentes-dueños de equipos de fútbol, que, seamos sinceros, si en algo son expertos, no es en estrategia y táctica futbolística, sino en hacer plata. Son empresarios, ni más ni menos. Y ya se sabe que al periodismo le excita, por definición, el poder en sus múltiples formas, entre ellas, la económica. Eso sí, los éxitos financieros no son garantía de criterio en otras materias (deportes, política, cultura…); pero eso es algo que excede al periodismo boliviano, tan generoso como su fútbol.

DIOS ES REDONDO

SANTIAGO ESPINOZA 

Periodista

@EspinozaSanti