Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 16 de junio de 2024
  • Actualizado 23:14

De Costa a Costas

De Costa a Costas

Y  se acabó la telenovela del nuevo entrenador de la Selección boliviana. ¿O sería un reality? Como fuere, el viernes trascendió que el argentino Gustavo Costas (Buenos Aires, 1963) ha sido elegido por el presidente de la FBF, Fernando Costa, para asumir el mando de la Verde a partir de noviembre. La noticia fue confirmada al día siguiente por el ente federativo, aunque sin abundar en mayores detalles sobre las condiciones de su contratación.

Costas fue nominado por unanimidad por el comité ejecutivo de la Federación, según informó Costa. (Esto de que el presidente de la FBF y el nuevo seleccionador tengan apellidos casi idénticos va dar lugar a muy divertidos equívocos, controversias y, quién sabe, memes). Se impuso a otros candidatos como el colombiano Hernán Darío Gómez, el español Miguel Ángel Portugal o los también argentinos Jorge Almirón y Sergio Batista.

La desventaja más evidente que enfrentaba Costas, y de la que a la postre se sobrepuso, fue su inexperiencia en la conducción de equipos nacionales. En esa materia estaban por encima el ‘Bolillo’ Gómez y Batista. No tuvieron mayor chance de competir los adiestradores bolivianos, vilipendiados –con o sin razón– en este proceso de selección. Poco o nada se puede decir a favor o en contra de ellos, porque, por un lado, sus logros se circunscriben al deficiente fútbol boliviano y, por otro, pocos son los que han merecido el tiempo suficiente para mostrar resultados en la Selección absoluta.

Por lo pronto, a Costas toca concederle el beneficio de la duda. Su currículum lo permite. Entre 2003 y 2017 sumó campeonatos nacionales con clubes de Paraguay (Cerro Porteño), de Perú (Alianza Lima), de Ecuador (Barcelona) y de Colombia (Santa Fe). Ahora mismo lleva una campaña más que decente con Palestino, en Chile. Lo que, a primera vista, le falta son éxitos internacionales, títulos fuera de los países donde ha ganado. Tampoco ha tenido oportunidad de triunfar en los torneos más competitivos de la región, como Brasil y Argentina.

No es liviana la carga que viene a ponerse al hombro Costas, el hombre de Costa. Los bolivianos esperamos que lleve de nuevo a nuestra Selección a una Copa Mundial, la del 2026 que se jugará en Norteamérica. En principio se vislumbran mejores condiciones para conseguirlo, pues está anunciado que habrá un cupo más para los países sudamericanos. Pero, si tenemos en cuenta el lugar en el que ha acabado Bolivia en las últimas Eliminatorias, la cosa no se antoja tan accesible.

Con lo inestable que es el clima deportivo y dirigencial en el país, resulta hasta aventurado confiar en que el exjugador de Racing concluya la próxima clasificatoria en el banquillo nacional. Pero, si de deseos se trata, ojalá que Costas, el elegido por Costa, alcance la cota más alta posible al mando de la Verde.

DIOS ES REDONDO

SANTIAGO ESPINOZA 

Periodista

@EspinozaSanti