Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 24 de junio de 2024
  • Actualizado 21:56

La Copa Evo y la majadería politiquera

La Copa Evo y la majadería politiquera

UNO Se me hace de muy mal gusto bautizar un campeonato con el nombre de una persona viva, más aún de un político y expresidente. Llamar Copa Evo Morales 2022 al torneo internacional de clubes sub 17, que se organiza en el Trópico cochabambino, habla de ese mal gusto y, cómo no, del mesianismo a ultranza que rige el accionar político del líder del MAS y de sus bases cocaleras. Pero, ojo, la mía es solo una opinión personal. Tratándose de una iniciativa privada, los chapareños están en todo su derecho de llamar como quieran a su copa: Evo Morales, Hugo Chávez, Tupac Katari, Fidel Castro, Karl Marx, Proceso de Cambio, Golpe de Estado… Insisto: es su campeonato y pueden bautizarlo como les venga en gana, aun si con ello buscan provocar escozores en sus adversarios políticos.

DOS Se me hace muy miserable que asambleístas del partido opositor CC pretendan boicotear la realización de la Copa Evo, aduciendo un supuesto daño a la imagen de los equipos invitados y una posible politización de la FBF, en tanto copatrocinadora del certamen. Es patético que una diputada (Nallar) invierta su tiempo y nuestra plata en enviar cartas a las dirigencias de los clubes, con el ánimo de comparar al expresidente con el narco colombiano Pablo Escobar y asociar a los cocaleros con el narcotráfico. Se trata, pues, de un exceso que peca de prejuicioso: acusar a una persona de delitos graves sin tener pruebas e insinuar la condición criminal de una colectividad por mera majadería política. No menos lamentable es el gesto de otro asambleísta opositor (Ormachea), quien ha amenazado al presidente de la FBF, Fernando Costa, con denunciar al ente federativo ante la FIFA si no accede a retirar su auspicio a la Copa Evo. Como si la FBF y la FIFA no fueran instituciones privadas, regentadas por figuras, por cierto, afines a Morales (¿se acuerdan de la visita de Infantino a Bolivia?).

TRES ¿En qué momento se volvió en asunto de Estado la celebración de un campeonato de fútbol? ¿Por qué es tan importante para la oposición sabotear la iniciativa deportiva de Evo y los suyos? ¿No tienen cosas más importantes que fiscalizar o legislar? La verdad es que, en vez de conspirar contra un torneo internacional, no sería una mala idea que los opositores organicen su propia copa, más aún teniendo como líder a un futbolero tanto o más consumado que el mandamás masista. Obviamente, la pueden llamar como quieran: Copa Carlos Mesa, Fraude Monumental, Pititas, Quién se Rinde, Jeanine Áñez… Lo que les venga en gana. La cosa es que la hagan y no se distraigan en estulticias. Muy probablemente será más provechoso que confabular contra un campeonato privado copatrocinado por una FBF también privada.