Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 13 de agosto de 2022
  • Actualizado 13:55

Veintiún

Cumplió dieciocho, compró un rifle y casi cuatrocientas municiones porque la ley se lo permitió; le disparó a su abuela en el rostro y lo publicó en su cuenta porque Facebook se lo permitió; entró a una escuela y mató a veintiún personas. ¡Veintiún personas! Veintiún seres humanos. Veintiún familias que perdieron un ser querido porque el Estado de Texas se lo permitió. Salvador Ramos, el orgullo de la Asociación Nacional del Rifle.

FÓVEA

Roco Aüe

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