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  • Diario Digital | jueves, 24 de junio de 2021
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Perseverar en la Ley Marco de Culturas

Perseverar en la Ley Marco de Culturas

El 20 de febrero del año en curso, el Concejo Municipal y alcalde de Sucre aprobaron y emitieron la Ley Nº 136/19, correspondiente a Ley Municipal de Culturas del municipio, un acontecimiento de enorme importancia para Sucre y para el país, al ser el segundo municipio de Bolivia (La Paz lo hizo el 11 de diciembre de 2017) en aprobar este instrumento fundamental para promover los procesos culturales en su territorio así como garantizar los derechos culturales de sus habitantes. 

Este logro de Sucre (y La Paz) es en parte el resultado de una larga y dura perseverancia de la sociedad civil organizada que, desde 2013 y 2016, con la Red TELARTES impulsa el debate y propuesta de la necesidad de políticas culturas para el país a partir de una Ley Marco de Culturas con el entonces ministro Pablo Groux. Proceso que se fue diluyendo con su sucesor Machicao hasta ser bloqueado por la actual ministra Alanoca. TELARTES decidió abandonar todo diálogo con el Ministerio. Sin embargo, existe un trabajo hecho: justamente en Sucre se realiza en 2015 el primer congreso “Culturas en Movimiento”, donde los participantes del todo el país, aprobaron al detalle un documento de Anteproyecto de Ley de Culturas que se convierte en un instrumento de referencia que contribuye a la construcción de la Ley de Culturas de La Paz, primero, y posteriormente, la Ley Municipal de Culturas de Sucre.

En 2016, en el segundo congreso “Culturas en Movimiento” en Cochabamba, se aprueba un conjunto de principios denominados “irrenunciables”, como referentes para la construcción de toda legislación cultural en el país. Estos contienen la necesidad de garantizar los derechos culturales, destinar al menos el 1 por ciento de los presupuestos nacionales y subnacionales, la protección de los derechos sociales de los creadores y artistas, el reconocimiento de saberes artísticos y la promoción de procesos educativos en artes y culturas para la población, etc. Y algo muy importante: mecanismos que respeten una cogestión participativa, transparente e institucionalizada de la cultura. En síntesis: la propuesta de Ley de Culturas que se trabajó durante cinco años es un referente que debe retomarse con urgencia. La Ley Marco de Culturas es una ley estructural y debe entenderse como la casa donde todos estaremos protegidos para compartir sus espacios, de manera múltiple o entre pares. Toda otra ley debiera aprobarse posterior a la Ley Marco de Culturas, porque cuando se construye una casa, no se comienza por las habitaciones.

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