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  • Diario Digital | martes, 18 de junio de 2024
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Filosofar después de la pandemia

Filosofar después de la pandemia

Nuestro tiempo actual nos reclama  retrotraernos a los tiempos anteriores, porque una filosofía es verdadera cuando cobija en sí como vísceras fundamentales, las pretéritas, y descubre  en estas el progreso hacia ella misma, entonces, es verdadera porque  no es definitiva y, de esta forma la filosofía  es así  historia de la filosofía  y viceversa.

No se puede, en esta columna, desperdiciar la magnífica ocasión de hacer notar a los lectores  sobre la gran importancia  del descubrimiento de Aristóteles al  intentar concebir el movimiento  que es el pensar;  a este  excepcional  filósofo que concibió la más feliz definición de Derecho (el Derecho es la razón libre de pasión), le pareció  que veía  el ser  por dentro. 

El ser de las demás cosas puede parecer estático y también los mismos cambios  y movimientos  de los cuerpos parecen terminar  en ser estabilizados, empero, en la realidad pensar, “ser”  no es algo estático, no es figura quieta  sino que es  un hacerse  el ser a sí mismo, un incesante engendrarse; en resumen que el vocablo  ser adquiere el valor de verbo activo (transitivo), es decir, de ejecución, de ejercicio. Esta pospandemia nos permite pensar más al disponer de tiempo, sobre la vivencia de una pandemia y haber salido vivo.

A la concepción estática de los puros griegos, Aristóteles nacido al borde  de la Helade (centro de la Antigua Grecia por oposición al Peloponeso) sustituye una concepción dinámica, entonces, ya no es propio  poner como ejemplo del ser una figura geométrica que es puro aspecto, sino que ser va a significar  el esforzado  sostenerse  de algo  en la existencia. Es maravilloso y motivante para acercarnos al pensamiento de Aristóteles tomar los otros ejemplos  de acto que  junto al pensar  aduce el filósofo y  son el ver, ser feliz,  amar, vivir. Estos son movimientos  que ostentan  su terminación  en sí mismos.

Todos estos pertenecen al orden humano  y son naturalmente visiones desde dentro y los lectores, como yo, no debemos  desanimarnos si no  entendemos en la lectura  este comentario sobre el texto de Aristóteles. En resumen, lo que Aristóteles  intentó fue lo siguiente: es lo tradicional y la obviedad de entender  la noción  de ser potencial  observando desde  el ser  en acto o pleno. Es  altamente  extraño que siendo frecuente calificar a la filosofía de Aristóteles como dinamismo no se haya  extraído  de ello  la más próxima consecuencia, que constituiría lo decisivo en su idea de lo real es la dinámica y la potencialidad y no como a simple observación parece, la simple actualidad vista desde fuera sin desvelar sus implicaciones. 

De este modo se reconoce en la filosofía  el rasgo fundamental que tiene de humana ocupación: ser utopía, debido a que todo lo que el hombre hace es utópico y no tendría sentido exigir su realización plena; ejemplificando: no tiene sentido  cuando se camina hacia al norte  obstinarse  en llegar al absoluto norte, que como el lector inferirá, no existe.

De esta forma se construye  la historia de la filosofía  en vista de un término: nuestra filosofía no es definitiva, sino tan histórica y corruptible como cualquiera de los hechos humanos  en el pasado. La filosofía no es definitiva, pues se convierte en un eslabón de la cadena  báquica “cuyos miembros están todos ebrios”, como lo racionaliza Hegel, tendiendo la mano al eslabón futuro, anunciándolo, postulándolo y preparándolo. 

Investigando, como se hace al escribir un artículo, en ofrenda al prójimo, encontré una definición profunda y a su vez entendible de la Filosofía: La Filosofía es una ciencia universal, abarca toda la totalidad de lo real y penetra hasta sus razones últimas, absolutamente últimas; que es lo que la diferencia de las demás ciencias, que son particulares y se limitan a un sector.

Entonces en la filosofía, que  no es definitiva, es propicio y muy adecuado el proverbio “Bebe del pozo y deja tu puesto a otro”.

FORO

Raúl pIno-ichazo T.

Abogado, posgrados en Derecho Aeronáutico, Arbitraje y Conciliación; Filosofía y Política

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