Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 26 de enero de 2022
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Brecha salarial entre hombres y mujeres

Brecha salarial entre hombres y mujeres

Sobre este tema se debe insistir hasta llegar al convencimiento que una igualdad de género plena no se consolidará sin la nivelación de la actual brecha salarial entre mujeres y hombres. Históricamente, la mujer ha demostrado, en circunstancias extremadamente difíciles, que su capacidad creativa y resistencia a exigencias laborales agobiantes son comparables con las del hombre.

En la dictadura hitleriana, las mujeres alemanas asumieron una gran responsabilidad con solvencia en la fabricación de armas, aviones, submarinos y otros implementos bélicos. Este antecedente es muy ilustrativo debido a que la participación de la mujer  en la industria ascendió a un 56%, constituyendo un hito de iniciación del movimiento feminista mundial. Después de la guerra, la participación de la mujer alemana fue determinante en la gestación y desarrollo del Milagro Alemán.

Este mismo fenómeno se generó en Norteamérica; el trabajo de la mujer  en complicadas tareas, no solo obedeciendo sino dirigiendo procesos industriales, fue excepcionalmente prolijo y, como todo lo que emprende la mujer con un acabado libre de fallos, además, por su supervisión, exento de reclamos ulteriores.

Estos preexistentes significativos de la real capacidad, idoneidad y resistencia de las mujeres en circunstancias extremas, no experimentaron el ascenso esperado y las leyes establecieron que el hombre era el único receptor de los ingresos laborales y la mujer queda relegada a las labores de casa.

Ejemplificando: se comprueba que en los países más paradigmáticos como Alemania, la mujer percibe un 24% menos que el hombre por el mismo trabajo y los clásicos puestos para mujeres como enfermeras, asistencia y cuidado de mayores de la tercera edad y la supervisión de niños en los parvularios, son remunerados  con salarios bajos. Hoy, existe un déficit muy considerable en la ocupación de estos puestos, precisamente por la forma inconsecuente de remunerar.

Sustentando mi tesis, debo citar que es una antinomia no igualar la brecha salarial entre mujeres y hombres desde el punto de vista económico, porque no se estimula  a las mujeres por decisión y voluntad propias  con puestos directivos y de alta responsabilidad.

Cambiar rápidamente esta anacrónica situación crearía progreso para las naciones y, más importante aún, se introduciría un nuevo talento a las actividades de dirección en general, entonces, el mundo sería conducido por dos talentos, el de la mujer y el respectivo del hombre.

FORO

RAÚL PINO-ICHAZO T.

Abogado, posgrados en Derecho Aeronáutico, Arbitraje y Conciliación

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