Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 18 de mayo de 2021
  • Actualizado 19:20

En torno a los liderazgos

En torno a los liderazgos

Hay en el movimiento popular algunos críticos que incluso se dirigen al concepto neoliberal de democracia y al interinato, pero que afilan sus armas cuando se proponen descabezar a ese movimiento tan discutido como es el popular.

Estos críticos dicen que el movimiento popular se ha desvirtuado, que hoy es un presidencialismo vacuo y lleno de exclusivismos que es necesario desterrar. Así se ha quejado Evo Morales en el reciente ampliado del MAS-IPSP: "Estoy escuchando con asombro y tomo nota de algunas expresiones, de que algunos compañeros han cumplido su ciclo, que se tienen que ir y tienen que jubilarse. Por lo tanto, son olímpicamente prescindibles. Esa es la lógica del pensamiento liberal".

Las objeciones deben ser escuchadas, mucho más si vivimos en una auténtica democracia, plena de juicios y no de insultos. Pero ¿seguirlas? Quizá los críticos tienen razón, pero los efectos de sus críticas son los que busca la derecha neoliberal: descabezar al movimiento popular.

Hay que ser ciego o inconsciente para negar la juiciosa administración pública en estos 14 años, reconocida por organismos internacionales como el primer crecimiento económico en América Latina; posición que, a pesar del interinato, mantendrá Bolivia este año, según predicen dichos organismos. Pero estos 14 años fueron también una escuela donde se formaron cuadros antiguos y nuevos. ¿Por qué el MAS-IPSP debe renunciar a sus líderes y estos irse a la jubilación, mientras otras fuerzas políticas están exentas de esta obligación? Al parecer, las críticas en el seno del movimiento popular son las mismas que las de la derecha neoliberal.

Las críticas de estos críticos de izquierda tienen mejores argumentos, más trabajados, que los de la derecha neoliberal; pero, insistimos, las consecuencias son las mismas. Se repite la historia de la izquierda, siempre en la oposición por su falta de pueblo, de votos. ¿Vamos a votar por nuestros líderes o por esos críticos por quienes no votarían ni sus parientes?

Se diría que eso que impulsan los críticos de izquierda es una suerte de proyecto anarquista, sin la grandeza de los fundadores del movimiento; es decir, un mero movimiento tan lejos del poder que, entretanto, es usufructuado por la derecha. Entre ellos hay nuevos argumentos para descabezar esa opción de unidad que significó ganar las elecciones con más del 55%. Dicen que ese triunfo no le corresponde al MAS-IPSP sino al movimiento popular sin líderes; y que hay que reconstituirlo pero sin líderes ni cuadros. La pregunta es clara: ¿haciendo caso a quién?

OJO DE VIDRIO

RAMÓN ROCHA M.

Escritor, abogado, “cronista de ciudad”

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