Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 06 de agosto de 2020
  • Actualizado 21:08
OJO DE  VIDRIO 

Hasta la uva pasa. Hasta la ciruela pasa. Este equinoccio de primavera no vamos a creer con qué hígado soportamos este trago amargo. La vida nos sonreirá desde las elecciones fijadas para este 6 de septiembre; de modo que para el equinoccio ya tendremos un gobierno legítimo, que emerja de una consulta popular. Y entonces nos arreglaremos con varios virus, pero en consulta del Estado con la sociedad y no por imposición política, que tanto daño nos ha hecho.

Pienso que la clave de los excesos que se cometieron desde octubre de 2019 fue la imposición política de quienes quisieron prolongar su interinato que emergió de la fuerza militar y policial, no de las mayorías. Quizá antes hubo imposiciones desde el Estado, que la sociedad boliviana tiene que pagar, pero es posible que estos excesos pudieron haberse corregido sin la imposición de un interinato.

Conozco a muchos pititas que hoy andan muy callados y no alzan la voz como antes. Para ellos, tengo una frase de Jesús: Ay de los tibios. Más os habría valido ser fríos o calientes, mas porque sois tibios os vomitaré de mi boca. Realmente aprecio a quienes se jugaron el pellejo defendiendo este interinato, aun con sus excesos y su corrupción inocultable. Ellos al fin apoyaron un proceso, nos guste o no nos guste; pero esos que pecaron de tibios y hoy se callan en siete idiomas, no obstante que se esmeraron en que el gobierno anterior cayera, esos no tendrán perdón de Dios. Y saben a quiénes me refiero.

Felicito al TSE y a su Presidente por la firmeza con que actuaron y defendieron su posición; a Eva Copa por su carta de respuesta a la Presidenta interina, que devuelve la dignidad al primer poder del Estado. Gracias a ellos tendremos elecciones este 6 de septiembre.

Hay colas y colas. Colas en los bancos, en los supermercados, en las reparticiones oficiales. Votar será cosa de minutos y sabremos cuidarnos de la pandemia como lo hicieron los electores de tantos países en el mundo. La pandemia ya no será un pretexto político para eternizarse en la administración del país. Que el interinato haya sido bueno o malo, lo decidiremos democráticamente. Y a combatir el coronavirus con plena aceptación de la sociedad.

Hoy estamos felices, con una nueva esperanza que compartimos los electores bolivianos. 


RAMÓN ROCHA MONROY

Escritor, abogado y  "Cronista de la Ciudad"

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