Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 13 de abril de 2021
  • Actualizado 18:08

Ponerse en sus zapatos

Ponerse en sus zapatos

El domingo, el presidente electo Luis Arce Catacora visitó Senkata para honrar a las almas de lo que él llamó la Masacre de Senkata, y aseguró a los deudos que estos hechos se investigarán y se hará justicia.

Arce es un hombre sereno y tranquilo. En 14 años no conocimos a su familia ni su fama de buen amigo, pues recuerda con mucho cariño a sus condiscípulos de la escuela y no se olvida de sus dos aficiones: la docencia en pre y posgrado y el basket, que sigue jugando con su grupo.

No es hombre de alharacas ni en 14 años hizo proselitismo político, no obstante haber creado el modelo económico exitoso junto a Carlos Villegas y otros investigadores del CIDE, de la UMSA, por supuesto sin cobrar ni un centavo. Si algo hemos de destacar en él es la serenidad y la no violencia.

En las pasadas elecciones obtuvo más del 55% de votos y sus opositores quedaron atónitos y pasmados por la magnitud de su derrota, ellos que querían todos el voto útil para frenar al binomio de la victoria. ¿Qué hará Arce? Por un lado está ese 55% que exige justicia e investigación para las muertes de civiles en Senkata y Sacaba, en especial en El Alto, que se ha convertido en otro bastión del MAS y de Arce. Por otro están las voces que piden no más odios ni más venganza, y que los integrantes del interinato así como los comandantes de la Policía y las Fuerzas Armadas sean investigados para conocer su grado de culpabilidad.

Afortunadamente existe eso que se llama ley, orden jurídico, Código Penal, tribunales de justicia: la única posibilidad que le queda al Presidente electo para cumplir con su electorado, pero también para que esas investigaciones forenses den con los culpables y los tribunales apliquen la ley.

Bajo un orden jurídico, nadie puede hacer lo que le venga en gana y luego sustraerse de la ley porque así lo piden unos cuantos bloqueadores. Golpe de Estado no va a haber, no es su tiempo y las elecciones han sido vistas por numerosos observadores internacionales como para burlarse de ellos.

Esas tenemos. Como se diría, el lado negro de la Presidencia, pero así nomás había sido ejercer el poder, que es dominación, fuerza pública, aparato de Estado, pero también es hegemonía, dirección intelectual y moral del movimiento popular que respaldó al binomio del MAS con más del 55% de votos.

Todas y todos deberíamos ponernos en sus zapatos: cumplir lo que dice la ley, los tribunales, las cárceles.

OJO DE VIDRIO

RAMÓN ROCHA M.

Escritor, abogado, “cronista de ciudad”

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