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  • Diario Digital | miércoles, 18 de mayo de 2022
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Para nuestros Kantianos

Para nuestros Kantianos

Inmanuel Kant goza en nuestro país de numerosos seguidores, lo mismo que Hegel y, en general, todo el pensamiento europeo.

Un absurdo de Kant es decir que “al nacer el color de la piel de todos los bebés de todas las razas es blanco, pero gradualmente a lo largo de algunas semanas, el cuerpo blanco del bebé se pone negro (o rojo o amarillo): “Los negros nacen blancos, excepto por sus genitales y un aro alrededor de su ombligo, que también es negro. Durante el primer mes, la negrura se desparrama por todo el cuerpo desde esas partes”. Kant jamás salió de Könisberg y, sin embargo, habla de las distintas razas como si las hubiera conocido.

La superioridad de la raza blanca quizás fue tomada de Johann Friedrich Blumenbach, para quien hay cinco razas. “La Caucásica es la más bella… a la cual le corresponde un lugar prominente”; las razas mongólica y etíope son la “extrema degeneración de la especie humana (la raza blanca); y las dos razas restantes, la americana y la malaya, son simplemente estados transitorios. (Sobre la variedad natural de la especie humana, 1775).

Otro absurdo kantiano es que en 1785 decía que la piel se volvía negra debido a una sustancia inflamable que se llama phlogiston. Según el Diccionario Webster es: El hipotético principio del fuego considerado formalmente como una sustancia material.

Otra de sus frases curiosas y antojadizas, es decir, sin el menor fundamento, es la siguiente: “La humanidad existe en su mayor perfección en la raza blanca. Los indios y amarillos tienen una cantidad menor de talento. Los negros son inferiores y los más inferiores son parte de los pueblos americanos”. (Id. Pp.231). El orden racional y moral de las razas da a los blancos la posición más alta seguida de los amarillos, los negros y los rojos.

Sobre la capacidad de razonamiento de un negro, al leer una declaración hecha por un africano, Kant opinó: “este tipo era bastante negro de arriba abajo, una clara prueba de que lo que dijo era estúpido”. (Id. P. 232). Y también decía que “los peruanos son gente simple porque se ponen todo lo que se les da en la boca”. (p.246).

Para él la raza era una cualidad moral inalterable e inmodificable: La humanidad existe en su mayor perfección en la raza blanca. Los indios amarillos tienen una cantidad menor de talento. Los negros son inferiores y los más inferiores son parte de los pueblos americanos. (Kant: Geografía Física). En el orden racional y moral de las razas, la posición más alta estaba ocupada por los blancos, seguidos de amarillos, negros y rojos.

OJO DE VIDRIO

RAMÓN ROCHA M.

Escritor, abogado, “cronista de ciudad”

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