Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 13 de agosto de 2022
  • Actualizado 13:55

Noticias de Hegel

Noticias de Hegel

¿Cómo voy a ser un hegeliano de izquierda si este gran filósofo alemán decía que negros e indios son biológicamente inferiores, incapaces por tanto de entender abstracciones como el Estado moderno? Él dedicaba sus grandes pensamientos a Europa, no a sus colonias, aunque no tanto, porque consideraba países europeos solo a cuatro: Inglaterra, Alemania, Francia y Escandinavia. Los países mediterráneos eran parte de África; Grecia, Roma y España, a los mismos que la banca londinense mundial llama “pigs”, cerdos.

Para Hegel, “el teatro de la historia universal” solo podía producirse en la zona templada del planeta, pues en las zonas frías o cálidas los hombres solo pueden dirigir su vida a la supervivencia. Por eso –dice—los pueblos indios de América o los negros de África se encuentran tan mal equipados para la libertad de espíritu. Los indios americanos perdieron su cultura al entrar en contacto con los europeos. Impotentes tanto en lo físico como en lo espiritual, los indígenas han ido pereciendo “al soplo de la actividad del europeo”. 

Han sido exterminados unos siete millones porque los pueblos de cultura débil “perecen cuando entran en contacto con pueblos de cultura superior y más intensa”. Los que sobreviven lo hacen como menores de edad, serviles y sumisos, se limitan a existir lejos de todo lo que signifique pensamiento y fines elevados.

El caso de los negros africanos es diferente para Hegel. Allí los hombres viven “en la barbarie y salvajismo más absolutos”. Son meros brutos. Expresan al hombre natural en toda su barbarie. Viven en estado animal y sin cualidades. Desprecian el derecho, la moral y hasta la vida misma. La esclavitud es la relación jurídica fundamental. Practican el canibalismo. Entre los negros las sensaciones morales son muy débiles, o, mejor dicho, no existen. 

Hegel concluye: “En estas condiciones ni los indígenas americanos ni los negros africanos podrán hacer surgir Estado político alguno. Los primeros por indolencia, sumisión y subordinación. Los segundos por crueldad y salvajismo. Ambos, por ausencia de sentido moral y de inteligencia. Incapaces de libertad, parece que pueden ser esclavizados por los europeos, pues con ello se les hace un bien”.

¿Cómo puedo pensar como Hegel si no concede importancia alguna a la moneda acuñada en Potosí, que provocó la primera inflación mundial y que el propio Adam Smith ensalzó?

Sería una impostura considerarme hegeliano, así sea de izquierda, si considero su pensamiento dedicado al 80% del planeta, es decir, la colonia.

OJO DE VIDRIO

RAMÓN ROCHA MONROY

Escritor, abogado y  "Cronista de la Ciudad"

[email protected]

Entrando en la página solicitada Saltar publicidad