Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 06 de agosto de 2020
  • Actualizado 21:03

Nos dejó Lopeco

El cantautor Carlos López. 8B
El cantautor Carlos López. 8B
Nos dejó Lopeco

En la Casa de la Cultura, rendimos homenaje póstumo a Carlos López Araujo, poeta y compositor comprometido con los humildes, fundador de Savia Nueva y de Canto Vital.

La anterior semana me anunciaron que Carlos López Araujo llegaría a Cochabamba el 19 a cantar el día 20 en 8B, un espacio creado por Mauricio y Amalia Canedo; pero no llegó a hacerlo porque al parecer murió la noche del 19 al 20 

en un departamentito de la Baldivieso y Salamanca que poseen Jorge Auza y Leonor Camacho. Ambos eran muy amigos del Lopeco. Jorge me avisó de su llegada y que lo alojaría, porque él vive en Apote, cerca de Tiquipaya.

Supe que llegó el 19 y por la mañana le toqué el timbre para invitarle un triunvirato, pero no contestó. Volví a tocar pasadas las nueve y nada. Poco después aparecieron Jorge y Leo en mi depar. Leo había llegado al amanecer y Jorge fue a recogerla al aeropuerto. Ambos mostraron preocupación porque el Lopeco no contestaba y no se sabía dónde había pasado la noche. Poco después, Jorge me avisó por teléfono que fueron al departamentito y allá lo encontraron muerto. Padecía de asma y había puesto a la mano un dispositivo, su celular y las letras de sus canciones. Se aflojó el pantalón, se quitó los zapatos, tenía sobre la cama todo listo para su concierto y entonces al parecer le dio un infarto. Corrí al departamentito y lo vi ya frío. Jorge y Leo habían llamado a la Policía y poco después se lo llevaron sin aquilatar quién era. Yo di la noticia por el Facebook y me sorprendió la imagen del Lopeco en todos los periódicos. Me gustaría que ese sargento de policías los leyera para enterarse de quién era este señor a quien lo bajamos en una frazada y se lo llevaron en la carrocería de una camioneta.

Nacido en Potosí, era amigo de la infancia de Gerardo Arias, y en 1973 fundaron ambos Savia Nueva. En 1976 invitaron a los hermanos César y Jaime Junaro a integrar la banda y juntos grabaron varios discos con música latinoamericana y bellas composiciones de César. Luego, Carlos grabó como solista y así inició Canto Vital, donde mostró sus dotes de músico y poeta. Jorge Auza había sido también cantor de un grupo que grabó al menos dos discos. Tuvo una peña en Cochabamba y una amistad entrañable con Lopeco.

Lopeco se nos fue con esa caballerosidad y sencillez que apreció incluso para morir. Recordé que jamás lo vi enojado, nunca dijo una mala palabra ni menos habló mal de nadie. Lopeco, Jorge y Leo siempre fueron ejemplos para todos sus amigos.