Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 07 de mayo de 2021
  • Actualizado 08:59

La cosa es gobernar

La cosa es gobernar

Ganar las elecciones siempre estuvo fuera de toda duda, pero ahora toca gobernar. De un lado, hay operadores políticos débiles; del otro, funcionarios avezados en 14 años de Gobierno. Gobernar no es así nomás, peor gobernar en democracia, porque se requiere equilibrar a las regiones, a los partidos, a los grupos de poder, a los ricos y a los pobres. Si la COB exige doble aguinaldo, ¿qué dirán los empresarios? Uno puede militar en un partido y ser fiel a su ideología, pero hay que reconocer que es necesario transar, celebrar un plebiscito cotidiano,para seducir y convencer a todas y todos, porque se gobierna para ellos y no solo para los militantes de un partido. Aún más: las dictaduras militares nos han enseñado que la democracia no es perfecta, pero es la mejor forma de Gobierno. Sin embargo, hacer un cambio puede ser más fácil en dictadura que en democracia. En esta siempre habrá descontentos que ocultan sus intenciones políticas con argumentos regionales o gremiales. Pero es que gobernar es luchar todos los días, vivir la emergencia todos los días, levantarse a las cinco de la mañana todos los días, tener pendientes problemas por resolver todos los días. Para eso se necesita gónadas; no hay descanso posible. ¿Los operadores políticos tendrán suficientes gónadas, suficiente compromiso para abolir el descanso?

Y no es que hoy se avecine un Gobierno más difícil que los del pasado, porque gobernar nunca fue fácil. Para este Gobierno, hubo problemas muy serios, solo parcialmente solucionados, como la división inminente del territorio del país con la ideología de la Media Luna, que de 2008 a 2010 parecía tomar cada vez mayor fuerza. Sin embargo, hoy nadie habla de la Media Luna, y eso, dígase lo que se diga, es un éxito del Gobierno.

Gobernar no es fácil: conseguir dos tercios del Parlamento era tan fácil, que del Palacio salían millones para sobornar en casos de aprobación de leyes. No hay pruebas de lo que digo, porque un candidato, siendo Presidente, ordenó la quema de esa documentación. Pasadas las elecciones de 2005, esa práctica se evitó; ser diputado o senador ya no era negocio porque según la Ley Financial nadie puede ganar más que el Presidente. Ojalá que no vuelvan los sobornos para aprobar leyes, porque eso sí es corrupción, y de las mayores.

Ir a segunda vuelta no es lo mejor, pero según el toro son las cornadas, y para superarlas se necesitan políticos avezados, con experiencia, y no neófitos que tratarán de borrar lo conseguido por eso de que conmigo comienza la historia, y lo anterior, no vale nada.

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