Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 29 de junio de 2022
  • Actualizado 11:18

Inquisiciones

Inquisiciones

A veces me pregunto qué pasaría si hubiera pleno empleo y sueldos altos. Claro, las transnacionales no lo aceptarían… a no ser que los países pobres les permitieran explotar sin impuestos sus recursos naturales. Habría pleno empleo para los bolivianos, pero a condición de explotar toda la cordillera de los Andes, de Colombia al sur de Chile, a rajo abierto.

El clima cambiaría, se haría más frío y sin los fantásticos nevados eternos, hoy explotados a rajo abierto, con los cientos de toneladas de minerales conocidos y desconocidos y ya sin esos bellos paisajes que hoy la caracterizan, a la cordillera, digo.

Imagino que, por su carácter simbólico, el Cerro Rico será el primero en ser explotado a rajo abierto. En una ciudad sin luz ni energía, las protestas del comité cívico caerán en saco roto mientras potentes reflectores iluminarán la explotación las 24 horas, ante la mirada azorada de los potosinos. Negociar con los gobiernos de Colombia, Ecuador, Perú y Chile no sería un problema si las transnacionales nos dan pleno empleo.

Trato de escribir un cuento apocalíptico y estoy en eso. La segunda ciudad en caer será Uyuni, pese a haber sido el puerto seco a principios del siglo 20. Una ciudad fantasma, sin comercio ni negocios, al igual que el salar de Uyuni, desprovisto ya de proyectos turísticos y de hoteles de sal en ruinas, pero con una piscina de cientos de metros de ancho, donde dragas muy grandes depositan la sal cargada de litio a unos tremendos aviones que despegan día y noche. Esto tendrá un impacto en el clima, a 40 bajo cero, pero en las oficinas de las trans habrá clima artificial.

Esto en la cordillera Occidental. No olvidemos que los Andes se abren a su ramal oriental para vaciarse al Amazonas. Allí está el santuario de la hoja de coca, en los Yungas paceños. La Paz persistirá con sus construcciones, para simular que hay allí un gobierno democrático, pero este puede ganar incluso con el 70% de los votos y no lo van a dejar gobernar. No solo porque la oposición solo se fija en los errores de gobierno, sino porque defienden sus intereses de clase y de casta.

En su afán de universalismo, la cultura eurocéntrica dirá que el cambio climático hacia el 2050 será el fin de la humanidad. No será así, será peor, porque Occidente maneja la tecnología. Nos enseñan a manejar celulares, microondas, tostadoras y otros artefactos, pero no a fabricarlos. La población mundial descenderá a 100 millones de habitantes, pero de países pobres, sin tecnología ni luz ni fuerza. Incluso pueden hacer de Occidente un paraíso, trasladando sus industrias humeantes a los países pobres, y de paso depositando su basura nuclear en esas gigantescas piscinas que genera la explotación a rajo abierto.

OJO DE VIDRIO

RAMÓN ROCHA M.

Escritor, abogado, “cronista de ciudad”

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