Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 26 de enero de 2021
  • Actualizado 13:49

Distensión y golpismo

Distensión y golpismo

El domingo vivimos, luego de casi un año, una jornada de distensión frente a la histeria del interinato, que trató de meternos miedo. La Policía desmontó los bloqueos que combinan pititas, escombros y llantas viejas, pero no atraen gente, con excepción de algunos bloqueos que se mantienen ante la indiferencia de mis paisanos, que protestan en silencio. 

Dos hechos sintomáticos se produjeron: el discurso del Vicepresidente, que distendió aún más los ánimos y la firma de una condena formal contra el golpismo, que firmaron 13 líderes políticos a propuesta de Pablo Iglesias. El presidente Arce no habla: actúa. Ese es su fuerte. En cambio, el Vicepresidente es el ideólogo y por eso en su discurso convocó a la unidad nacional.

Según informaron los medios, Choquehuanca pidió al pueblo boliviano “superar la división” y “buscar la hermandad”; “ponerle fin” a la intolerancia y consolidar el bien colectivo. “Los bolivianos debemos superar la división, el odio, el racismo, la discriminación entre compatriotas. Ya no más persecución a la libertad de expresión, ya no más judicialización de la política, ya no más abuso de poder, el poder tiene que ser para ayudar”, dijo Choquehuanca.

Entretanto, el presidente Arce firmó esa declaración contra el golpismo de ultraderecha. “Una ultraderecha que se expande a nivel global, que propaga la mentira y la difamación sistemática de los adversarios como instrumentos políticos, apelando a la persecución y la violencia política en distintos países. Promueve desestabilizaciones y formas antidemocráticas de acceso al poder”, es una frase del documento. 

Choquehuanca fue más conciliador; apeló a la costumbre ancestral de pedir permiso antes de hollar el paisaje o explotar a la comunidad, dio muestras de tener esa energía solar y esa persistencia de la piedra, que conservan los herederos de Tiwanaku. “Buscamos hermandad, no buscamos enfrentamiento. Buscamos la paz, no somos de la cultura de la guerra ni de la dominación. Fustigó a la colonia (que deberíamos desterrar de nuestras relaciones sociales actuales). “Mas no lograron apagarnos, estamos vivos, somos de Tiwanaku, somos fuertes, somos como la piedra”. Dijo que somos jiwasa: No soy yo, somos nosotros”.

Entre los críticos al nuevo régimen destaca Camacho. Un análisis publicado en los medios sobre el carácter de la sociedad cruceña ilustra lo difícil que es entender que Camacho sea la voz cantante de tantas y tantos intelectuales cruceños, que se caracterizan por su brillantez.

 

OJO DE VIDRIO

RAMÓN ROCHA M.

Escritor, abogado, “cronista de ciudad”

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