Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 29 de junio de 2022
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¿Discurso del odio?

¿Discurso del odio?

En 1979, el dictador se hizo demócrata (ahora todos lo son) y decidió estrenar su campaña política en Oruro y las minas. Llegó a Oruro a mediodía, cuando colegiales y universitarios salen de sus clases, y de pronto se levantaron las naranjas y se estrellaron contra el jeep en el que iba el candidato. Su compañero de fórmula hizo un ademán de que los chicos estaban locos, cuando recibió una pedrada en una curva cerrada de la avenida Cívica. 

No entraron de visita a la Virgen del Socavón y se desviaron al mercado Campero. Pero entonces se levantaron las sandías, los tomates, los huevos, las lechugas y todo era una fiesta y las risas del público que veía cómo esa manifestación de hortalizas se estrellaba contra el candidato.

Poco después, en Brasil, la dictadura militar quiso hacer el último intento de maniobra para evitar las elecciones, pero todo Brasil salió a las calles, Sócrates haciendo tecniquitas, la gente de colores bailaba samba y hermosas mulatas mostraban la retaguardia donde decía: Elecoes directas, ja, todo en letras verdes sobre bikini amarillo. 

Atrás quedaron los regimientos grises de la represión, que asoló al pueblo brasilero desde 1964 y el pueblo salió con su gusto y echó a los militares del poder.

En la marcha por la patria, no hubo un solo discurso de odio: tras 188 kilómetros de marcha desde Caracollo hasta La Paz, una multitud de más de 1 millón de personas se concentró en San Francisco y allí hubo música, baile y alegría multicolor, pero nada de violencia ni de odio, porque los regimientos grises de la represión se hallaban en la cárcel, prófugos, con deudas a la justicia, desarticulados.

Es difícil gobernar en democracia. Hay que tener la costumbre de escuchar el voto popular y actuar con firmeza y serenidad, pero sin odio y sin violencia. 

Los regimientos grises ya se fueron. Nos queda gobernar con estos ingredientes.

OJO DE VIDRIO

RAMÓN ROCHA M.

Escritor, abogado, “cronista de ciudad”

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