Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 12 de agosto de 2020
  • Actualizado 20:07

¿Democracia?

¿Democracia?

Este domingo se resolvió que Luis Arce Catacora y David Choquehuanca serán el binomio del MAS. Cualquiera que hubiera sido, los militantes leales del MAS lo apoyarían para las elecciones de mayo, persuadidos de que deben ganar estas elecciones para cuestionar el supuesto fraude del 20 de octubre y el golpe de Estado, reducido a una “revolución de las pititas”.

Quizá hubo hasta octubre un exceso de democracia; pero ¿devolveremos el Gobierno? ¿Será que diremos: Van a disculpar, ya? Devolvemos el Gobierno. ¿Háganse cargo ustedes?

Hoy el escenario principal para decidir la coyuntura no es las elecciones, sino la organización de grupos de choque, los que agreden a cholas y sus parejas, los que arrestan a gobernadores elegidos por el MAS, los que patrullan las calles y sus portavoces: la gente quiere paz y tranquilidad. ¿Qué mejor garantía que el patrullaje policial y militar en las calles? Orden, paz y trabajo, como bajo Banzer o Pinochet; orden y progreso, como dice la bandera brasilera.

Estamos dando síntomas de que quizá no devolvamos el Gobierno para seguir nuestra vocación neoliberal. La dispersión del voto contra el MAS, que cada día se fragmenta y no puede recomponer la unidad que unos dicen, supuestamente, salvaría al país de un nuevo Gobierno del MAS. Luego, las medidas de Gobierno que, dicen, no corresponden a un interinato sino a una opción que quiere quedarse. ¿Cuánto? ¿Un sexenio? No solo hemos sembrado síntomas, como las muertes de Senkata y Sacaba, o el aislamiento diplomático con Cuba, Venezuela, España, México, Argentina…, esa supuesta manera de confundir la misión de una jefa de Estado con la de un cabecilla de partido político. Hay una segunda línea que tiende a cambiar la estructura económica del país. Lo último fue el decreto de libre exportación, cuyos beneficiarios son unos cuantos, obligados bajo el modelo económico del MAS a surtir el mercado interno antes de recibir cuotas de exportación y hoy libres de exportar toda la soya, todo el grano, todo el aceite, toda la agricultura cruceña. Estos círculos ¿devolverán el Gobierno a los legítimos ganadores de las elecciones de mayo? Dicen los críticos que nosotros no gobernamos para el pueblo y los movimientos sociales. Que desde la colonia gobernamos para los blancos, los ricos, los privilegiados, los que no conocemos de democracia y sí de la fuerza institucional y esa otra conformada por grupos de choque. Allá ellos, nos vale madres lo que opinen, porque nosotros tenemos la fuerza y ellos solo la mayoría.