Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 13 de abril de 2021
  • Actualizado 19:10

Para el debate presidencial

Para el debate presidencial

A las y los votantes les interesa que se siga construyendo las condiciones de producción necesarias para generar riqueza nacional, como carreteras, puentes, aeropuertos, infraestructura, parques industriales y, en general, uso y acceso a la luz, el agua potable, las calles pavimentadas, la energía en general, pero también los ferrocarriles, que hacen a una nación.

Tomemos el caso de Estados Unidos: cuando terminó la guerra civil, el Presidente Ulises Grant convocó a múltiples inversores privados para extender la red ferroviaria al oeste. Al mismo tiempo, se generó tal crisis económica y desempleo, que hubo escenas de hambre al este del país. La red debía atravesar territorio sioux, cedido por Grant para firmar la paz, y esos territorios eran ricos en oro de las Colinas Negras, suficiente para solucionar el hambre en el este. Pero para ello, Grant tenía que retirar la palabra empeñada con los sioux de no tocar su territorio. Vino su sucesor, Hayes, quien ordenó al general Marshall una campaña militar inútil contra los sioux, capitaneados por Toro Sentado y Caballo Loco, grandes generales y estrategas.

Como buen descendiente de ingleses, Marshall, quien no pudo derrotar militarmente a los sioux, eliminó sus alimentos. Convocó a una cacería mayor de búfalos, en la cual William Cody se ganó el apodo de Buffalo Bill, porque en una semana había cazado a 6.000 búfalos. Así estos animales, que eran el sustento de los sioux, quedaron reducidos a 6.000 cabezas, se destruyó el pueblo sioux, que aceptó encerrarse en una reserva y perdió a sus dos líderes: Toro Sentado y Caballo Loco. Este se resignó a encerrarse en una reserva; el primero no pudo emigrar al Canadá y al cabo los dos fueron asesinados en dos cuarteles militares.

Con todo, el gobierno norteamericano extendió el ferrocarril de este a oeste y así atrajo las inversiones del este a esas nuevas tierras, así como obtuvo de ellas hierro, madera y, sobre todo, búfalos para alimentarse. En cambio, Bolivia no puede extender su soberanía al territorio nacional por la tenacidad de algunos ambientalistas de ciudad, para quienes ganarse un No y punto es un gran triunfo. Quizá hayamos perdido una oportunidad de oro al rechazar la unión de dos departamentos, Cochabamba y el Beni, cuando el Estado tenía suficiente dinero. De norte a sur, de este a oeste el territorio boliviano debe ser integrado por carreteras, puentes, aeropuertos, agua, energía y ferrocarriles para ser una Nación. Esito nomás le pedimos al ganador de este 18 de octubre.

RAMÓN ROCHA MONROY

Escritor, abogado y  "Cronista de la Ciudad"

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