Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 29 de junio de 2022
  • Actualizado 12:06

La carretera por el TIPNIS

La carretera por el TIPNIS

Hace bastantes años se suscitó un debate entre algunos ambientalistas (cuya posición respeto) y la oferta del gobierno de construir una carretera que uniera dos departamentos Beni y Cochabamba, un propósito acariciado en más de 100 años, que consolidaría nuestro país. Los ambientalistas no quisieron nada y nada se hizo (como no se hizo nada con El Batán y con el centro de medicina nuclear que rechazaron prestigiosos intelectuales opuestos a todo y nada, pero nada, eso sí, para Cochabamba). Hasta hace poco, los ambientalistas  argumentaban que los cocaleros del Chapare querían avanzar sobre esas tierras fiscales. Hoy la situación ha cambiado: de Cobija a Tarija y de puerto Suárez hasta Sabaya todos consumimos coca, ya en pijcheo, ya en bolo social. Las tiendas de coca, sea hojeada o machucada, se han multiplicado en todo el territorio.

Pero esta coca es producida en todo el territorio nacional apto para ello, es decir, en dos tercios del territorio nacional, que son tierras tropicales, lo cual tendemos a ignorar aferrados al occidente del país, donde todo se organizó, de La Paz al norte de Argentina, alrededor de la minería, sobre todo de Potosí. Pero con el despertar de estas tierras extensas, hay tres grandes industrias cárnicas en Santa Cruz: Fridosa, Sofía y Concepción, que exportan carne a Rusia y a China. Sin tocar el tema de la exportación de carne, ellos podrían desplazar inversiones al Chapare. ¿Cómo? Al señalar la necesidad de construir la carretera al TIPNIS. Así los novillos que ellos compran barato en el Beni, podría llegar por tierra al Chapare, y reducir costos para el mercado interior.

Como se ve, la construcción de la carretera por el TIPNIS (4 o 5 puentes que sustituirían la navegación en pontones) sería de interés ahora de las tres grandes industrias cárnicas cruceñas. Esto sin descuidar sus inversiones ni esfuerzos para la exportación a los grandes mercados de Rusia y China.

El debate con el gobierno se originó con criterios de frenar el avance de los cocaleros, pero probablemente se originó también por motivos políticos. No hay ambientalistas que no señalen errores del gobierno, que seguramente los tiene, pues no es así nomás un gobierno democrático.

Hablé con un ejecutivo de banca y confirmó mi análisis: en el Chapare hay mora cero y el engorde de ganado del Beni es muy serio. Probablemente viene por vía fluvial, por Puerto Villarroel. ¿Qué hacer, entonces; ¿Cruzarnos de brazos cuando la ciudad cochabambina dijo no y el gobierno contestó: Bien, si quieren no, pues es no?

OJO DE VIDRIO

RAMÓN ROCHA M.

Escritor, abogado, “cronista de ciudad”

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