Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 05 de diciembre de 2021
  • Actualizado 22:43

Asesorarse de letrado

Asesorarse de letrado

En la jerga abogadil hay una conseja que dice: Asesorarse de letrado. Significa que el público ignaro no entiende el lenguaje procesal y que para entenderlo contrate un abogado.

Algo de eso hay en el “paro indefinido” que comenzó ayer en vísperas de la Navidad, cuando a los gremiales les urge vender cada día, pues luego se viene la cuesta de enero, y luego el Carnaval de febrero, gastos y más gastos, pues el presupuesto fiscal se inicia en marzo. ¿O no?

Tal parece que un “paro indefinido” debería buscar un horizonte histórico, y no la cerrazón de fin de año, cuando no solo los gremiales sino la gente común se esmera por vender algo, para tener dinero en el bolsillo para la Navidad y el Año Nuevo, que están a la vuelta de la esquina.

Pero hay un vector de la noticia que nos alarma: la miopía del comiteísmo cruceño, que antes decía barbaridades contra el contrabando, que mataba la industria nacional, y hoy se coloca a la retaguardia de los gremiales, cuyo sustento diario, no se ofendan, es el contrabando. Pero hay dos vectores más en nuestro análisis: uno, ¿cómo quiere el comiteísmo cruceño ser una fuerza nacional? Y dos, ¿por qué el silencio, cuando no la complicidad abierta de tanta intelectualidad cruceña, que se aferra a Camacho?

La economía de Santa Cruz está sólidamente afincada en el mercado interno; la industria avícola de Cochabamba depende de las matrices y el alimento que llega de Santa Cruz; la industria cárnica de Santa Cruz ha inundado el mercado interno. Eso lo sabemos desde Cochabamba, cuyo destino está ligado al desarrollo del mercado interno, porque por todas partes limitamos con Bolivia y compartimos tanto tierras altas y frías como tierras bajas y tropicales. Hay cientos de trailers que parten de Santa Cruz y pasan por el trópico cochabambino, aunque tal vez no lo hagan por buscar el mercado interno sino la exportación por el Océano Pacífico. Pero pasan por un territorio gobernado por el mercado interno. Si este pulmón se les cierra, no sé qué harían como último estado de Brasil, sobre todo si todavía rige la conseja de Gabriel René Moreno: Los enemigos del alma son tres: el colla, el camba y el portugués.

Pero lo que pasma es ver tanta gente inteligente, como ha formado Santa Cruz, que es cómplice del comiteísmo cruceño con su silencio, aunque ese silencio ya lo rompió un destacado historiador cruceño al declararse abiertamente partidario de Camacho. Así jamás serán una influencia nacional.

OJO DE VIDRIO

RAMÓN ROCHA M.

Escritor, abogado, “cronista de ciudad”

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