Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 06 de mayo de 2021
  • Actualizado 08:29

El apellido materno de Marx

El apellido materno de Marx

Poca atención se da al apellido materno de Marx. Yo decía que era Levy, pero en Google dice que es Pressburg.

Un argentino mala leche dice que su verdadero nombre era Mordecai Marx Levy, y que, por más que hablara de los trabajadores, él jamás había trabajado. Qué querría el argentino, que Marx fuera contador, tenedor de libros, empleado de comercio o zapatero para decir que trabajaba. En realidad, Marx tenía forúnculos en las nalgas y leía de pie en la Biblioteca de Londres porque no podía sentarse; y por las noches, escribía su obra vasta echado de barriga, por los forúnculos.

Enrique Dussel dice que para entender a Marx hay que insistir en que era judío y con varios rabinos en su haber. La madre era holandesa y su hermano fundó la fábrica Philips, que todavía funciona. Pero nadie se ocupa de las mujeres, en especial de la esposa de Marx: Jenny von Westphalen. Ésta era noble, pero su padre la desheredó al saber que andaba con un judío y ambos tuvieron que irse a Londres. ¿A qué? A leer y escribir, a pesar de ese argentino que dice que Marx nunca trabajó.

Allá, Marx leía y escribía, además de militar en un partido. Leía de día y escribía de noche. ¿Quién hacía uno y otro manuscrito para enviarlo a la imprenta? Esos originales estarían llenos de flechas, párrafos tachados y añadidos, que Jenny copiaba en limpio con la mayor paciencia. No podía ser otra que Jenny von Westphalen. De El Capital, había muchas copias en limpio, que copiaba Jenny, pero nadie dice nada de ella. Ni siquiera los que ignoran cuál era el apellido materno de Marx.

Dicen que Marx fumaba mucho y que no tenía disciplina para disponer las remesas que le enviaba Engels. Con ellas compraba mucho tabaco y golosinas para los niños, y le quedaba muy poco de la remesa. Un día lo internaron por fumar demasiado y al visitarlo lo encontraron muy optimista porque ahora sí ahorraría bastante. ¿Cómo? Fumaría un tabaco peor y así ahorraría bastante.

Dicen también que un hijo suyo murió de pulmonía por el intenso frío de Londres, que Marx no podía mitigar con una calefacción cara. Le dio la noticia a Engels como un verdadero judío: Moloch lo había devorado a su hijo. Moloch era una divinidad babilónica que se comía a los niños. Enrique Dussel insiste no solo en la raíz judía de Marx sino en el humanismo judío, que según él es muy progresista. Dussel ha estudiado in situ la cultura judía, además de ser un paladín contra el eurocentrismo. Era jesuita y más tarde rector de la UNAM, en el exilio, porque es argentino.

OJO DE VIDRIO

RAMÓN ROCHA M.

Escritor, abogado, “cronista de ciudad”

[email protected]

Entrando en la página solicitada Saltar publicidad