Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 01 de octubre de 2022
  • Actualizado 16:26

“Si eres lo que comes, ¿Eres consciente de lo que eres?”

“Si eres lo que comes, ¿Eres consciente de lo que eres?”

Desde hace años, Bolivia sufre deforestaciones e incendios forestales masivos en áreas protegidas y puntos ambientales claves como la Chiquitanía. Según estimaciones de la FAN, solo en 2019 se perdieron más de 6.435.226 hectáreas, equivalentes al departamento de Pando. A pesar de esto, diversas políticas nacionales, como la Agenda 2025, promueven y apoyan la expansión de la frontera agrícola. 

Además de esto, la soya transgénica producida en Bolivia es utilizada para elaborar alimento base para la ganadería y para la producción de comida “chatarra”, abaratando costos de producción y siendo aditivo en dulces, sopas instantáneas, entre otros. Estudios realizados por la OPS demostraron que en 2018 Bolivia incrementó su consumo de comida chatarra en 200%. Esto generó que en 2020 se declare epidemia nacional de malnutrición por sobrepeso y obesidad, según Unicef y el Ministerio de Salud, demostrando problemas de salud en 4 de cada 10 escolares. 

La producción de transgénicos implica dependencia del uso de semillas transgénicas, vulnerando la seguridad alimentaria y generando consecuencias irreversibles para la salud y medioambiente como la pérdida de biodiversidad, altas emisiones de GEI, pérdida de suelos, afectaciones al agua, sequías, inundaciones, plagas y desequilibrio en ecosistemas, además de riesgos por exposiciones a agrotóxicos como cáncer, problemas dérmicos, respiratorios y otros. 

También la salud y bienestar de la infancia y adolescencia son afectadas por desbalances en los ecosistemas y la extinción de bosques, generando enfermedades respiratorias debido al desarrollo de sus pulmones, afectaciones al sistema inmunitario, alergias y malformaciones congénitas (OMS, 2018). Además de afectaciones socioambientales que vulneran derechos como la calidad de vida y la alimentación nutritiva (CDN, 1989). 

Por esto, son necesarias alternativas de consumo consciente, producción de alimentos sin transgénicos, agrotóxicos, ni explotación animal y salvaguardar la seguridad alimentaria cuidando la salud y medioambiente. Algunas iniciativas ecoamigables que promueven principios de consumo responsable son: Ecotambo, Cosecha Colectiva, Granja Polen, entre muchas otras.

Entonces, ¿quieres ser consciente de lo que comes?

CONSTRUIR COMUNIDAD

PAULA ALARCÓN - YUMY VELÁSQUEZ - ARACELY GÓMEZ

Diplomado de Comunicación Aplicada a los Derechos de la Niñez y Restauración Socioambiental – UCB 

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