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  • Diario Digital | sábado, 13 de abril de 2024
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Policías, entre secuestros y extorsión

Policías, entre secuestros y extorsión

Tres policías (un teniente y dos sargentos) fueron enviados a la cárcel con detención preventiva, por 150 días, acusados de haber participado en el secuestro de una persona en Santa Cruz por cuyo rescate pidieron 2.000 dólares.

A finales de marzo pasado, el coronel de la Policía Erick Terán fue dado de baja definitiva, tras un juicio oral en el Tribunal Disciplinario de esta entidad, acusado de haber participado en el robo de 1 millón de dólares que fue encontrado en un vehículo en la capital cruceña.

Y uno de los casos más funestos es el del excoronel Blas Valencia, quien lideró una banda de atracadores en 2001 para robar una remesa millonaria con el saldo de tres personas muertas.

Este ex jefe policial había sido parte de otros atracos a mano armada en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz.

Estos son algunos casos de policías involucrados en la comisión de delitos como atracos, tráfico de drogas y secuestros que afectan a la imagen de esta institución del orden, cuya tarea fundamental es proteger a la población.

En los últimos meses, el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, informó que se lleva adelante una reestructuración de la Policía, en sus diferentes unidades y niveles, con el fin de que esta entidad cumpla con la misión que la asigna la Constitución Política del Estado: la defensa de la sociedad y la conservación del orden público, y el cumplimiento de las leyes en todo el territorio boliviano.

Y si bien son solo algunos policías que cometen ilícitos que afectan a la gente, por culpa de estos uniformados la población pierde la confianza en esta institución.

Otra denuncia que pesa sobre algunos miembros de la Policía es el cobro de coimas que realizan, por ejemplo, cuando hay operativos para sacar de circulación a los conductores en estado de ebriedad. En este caso, la misión de estos servidores públicos es impedir que estas personas sigan conduciendo y derivarlas a la justicia, pero lo que hacen es cobrar una multa que llega hasta 2.000 bolivianos y les permiten que se marchen.

La reestructuración de la Policía es importante y urgente, pero con hechos concretos y no solo discursos para ganar simpatía. Se trata de una de las instituciones más importantes del país, cuya misión es garantizar la seguridad de la población.

Y como parte de la reforma policial es importante que se comience en los cimientos de esta institución, en los centros académicos en los que se forman los oficiales de esta entidad, donde se les debe enseñar no solo instrucción para realizar su tarea de protección a la población, sino reforzar sus valores de honestidad e integridad.

Solo así se podrá fortalecer esta institución que nació el 24 de junio de 1826, un año después de la fundación de la república de Bolivia.

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