Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 10 de julio de 2020
  • Actualizado 12:42

Mesa y la unidad

Mesa y la unidad

La campaña política ha sido ensombrecida tanto por las fiestas del Carnaval como por los desastres naturales en distintos lugares del país. Sin embargo, las fuerzas políticas siguen en campaña. En estos momentos lo que la población necesita es la unidad que permita arrancar, de una vez, al MAS de las esferas del poder.

La candidatura de la presidenta Jeanine Áñez ha supuesto una feliz jugada política sobre todo para el partido azul, que ha visto una división más en la débil oposición política al candidato Luis Arce. Áñez ha sido impuesta en la más alta responsabilidad del Estado con la misión de liderar este proceso de transición y de convocar a elecciones limpias que den paso a un nuevo Gobierno. El problema reside en que existe una difícil conjunción entre las labores presidenciales y las de la campaña política, ella siempre será Presidenta aún en horarios “fuera de oficina”. Este hecho, puede jugarle a favor si su gestión fuera positiva como también en contra. Hasta ahora ha sido fácil culpar al anterior Gobierno por la ineficiencia estatal, pero al mismo tiempo hemos conocido diversos hechos que generan sospecha y que han ensombrecido su gestión, baste recordar el escandaloso caso de ENTEL y las denuncias de corrupción en algunos ministerios. 

Por otro lado, como sabemos, existe una delgada línea roja en el uso de recursos para la campaña, no es difícil que Áñez utilice los recursos públicos con fines partidarios. Con todo, el hecho de que Jeanine sea candidata nos muestra que los políticos no se dan cuenta de que el pueblo espera de ellos mayor honestidad con respecto al gobierno de Evo.

La candidatura Camacho-Pumari también resquebraja la unidad y adolece de cierta ingenuidad política. Aunque han logrado alcanzar un liderazgo regional y su protagonismo en la crisis electoral del año pasado ha sido fundamental, aún deben demostrar probidad política (...). Hasta ahora, las señales que han dado solo nos hablan de la misma “ética” de los últimos 15 años.

Al parecer Carlos Mesa está llamado a generar un frente de unidad, no porque sea santo de mi devoción, sino porque al haber afrontado las anteriores elecciones y por su participación mesurada y demócrata en todo este período, parece contar con el perfil adecuado para generar un bloque que le dé pelea al MAS en primera vuelta y lo derrote en la segunda. ¿No fue esto lo que el pueblo buscaba en el paro de los 21 días?