Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 10 de julio de 2020
  • Actualizado 12:02

¿Me quedo en Bolivia?

¿Me quedo en Bolivia?

Durante estos días de crisis he conocido gente que ha descubierto por qué quiere luchar y dar su vida por este país y gente que ha decidido dejar Bolivia.

Los primeros son jóvenes. La movilización de las pititas ha sido una experiencia en la que han descubierto una serie de razones por las que apostar por nuestro país. Los segundos, no son tan jóvenes y las movilizaciones, los paros y la violencia han sido la causa final para decidir, de una vez, dejar Bolivia.

Los jóvenes tienen una enorme capacidad de fe, es decir, son personas que creen que se puede construir un futuro mejor que este presente. Poseen también gran capacidad de responder a los desafíos, se quieren demostrar a sí mismos y a la sociedad que es posible construir un mundo nuevo. Son idealistas, son soñadores.

En los bloqueos se han hecho visibles, se han encontrado con otros jóvenes que tienen puestas sus esperanzas en este país, han vivido situaciones límite en las que han reconocido valores como la solidaridad, la acogida, el apoyo, etc. que les han permitido unificarse. Han “vencido” en su primera causa. Esto les da un gran impulso para seguir apostando por Bolivia a partir de su capacidad de movilización y de su unión.

Los adultos, en cambio, ya han creído. Han tenido su tiempo de lucha. Han apostado por conformar una familia, por abrir un negocio, por trabajar en pos de mejorar la situación personal y social en la que se encontraban. Sin duda, algunos han logrado “acomodarse” en la vida y no están dispuestos a que nada altere el difícil equilibrio alcanzado. Por eso, prefieren ser indiferentes, o en algún caso, defender lo que con esfuerzo han conseguido.

Otros, no han logrado alcanzar los cambios que anhelaban, se han quedado en el camino, lo han intentado de diversas maneras, y la realidad del país que deseaban construir ha diluido sus esperanzas. Ahora están buscando nuevos horizontes, otro país que les ofrezca un futuro.

La actual crisis que afronta el país no solo es política y social, afecta también el nivel personal. Los episodios de este proceso que ya lleva un mes desde el 20 O, son muchos y cada quien los ha vivido a su manera, influido por sus experiencias previas, sus intereses, anhelos y sueños, e incluso por la ubicación geográfica en donde se hallaba. La crisis, ha impulsado a tomar decisiones serias y fundamentales como apostar por este país o salir de Bolivia.