Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 19 de septiembre de 2020
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Marinkovic y el Magisterio

Marinkovic y el Magisterio

El ministro Marinkovic, en una entrevista televisiva, sugirió hacer cambios profundos en la educación. Las transformaciones  a las que se refirió pasan por hacer de la docencia una profesión libre, por “tocar” las escuelas de formación de maestros y el escalafón docente. En nuestra Constitución Política del Estado, la educación no es solo un derecho, sino también una obligación para todos los bolivianos, desde la educación inicial hasta la universitaria.

El establecimiento del Magisterio es una política educativa. Por medio de ella se garantiza que la educación llegue a los últimos rincones del país y que el Estado se haga cargo de la misma. Privatizarla sería un gravísimo error para un país tan pobre como el nuestro, sus consecuencias no tardarían en verse en todos los niveles de la vida social.

Sin embargo, es necesario hacer cambios profundos en los enfoques educativos de las Escuelas de Formación Docente. Uno de ellos es el énfasis en la especialidad y en la didáctica. Hoy en día, si un normalista aspira a ser maestro de matemática, de los cinco años que dura su carrera, solo los últimos dos se le ofrecen materias relacionadas con su especialidad, los anteriores tres son dedicados al estudio de la sociología y la antropología cultural. Por tanto, termina su carrera como maestro de matemática sin dominar esa ciencia. Un comentario similar podríamos hacer sobre la didáctica.

Parece ser pertinente también realizar ajustes en los reglamentos del Escalafón docente, de manera que los ascensos de categoría no solo respondan al tiempo que uno ejerce la docencia y a exámenes que exigen repetir, prácticamente de memoria, algunos procedimientos y textos planteados por el Ministerio de Educación. Se deberían tomar en cuenta también las investigaciones de los docentes, las prácticas innovadoras, otros estudios que hubieran realizado tanto en la Universidad Pedagógica como en otras universidades, sus publicaciones, sus reconocimientos sociales, etc.

Está en manos del Magisterio boliviano que la figura de los maestros sea cada vez más reconocida a nivel social. Los maestros tienen que demostrarle a la sociedad que están a la altura de cualquier otro profesional en el país, que su trabajo posee complejidades que solo una persona formada y con vocación es capaz de resolver.

En fin, los maestros deben reposicionar la opinión que la sociedad tiene de ellos con profesionalismo y compromiso. Marinkovic ha demostrado que no conoce nada acerca del Magisterio nacional, sus declaraciones han sido desacertadas. El Magisterio, por su parte, tiene que hacer mejoras sustanciales para que su contribución al país sea la que todos estamos esperando.

DIDASCALIA
NÉSTOR ARIÑEZ R.
Máster en Formación Docente e Innovación Educativa
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