Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 14 de abril de 2021
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De rarezas, ritos y brujerías

De rarezas, ritos y brujerías

Parecerían notas sacadas de la sección de rarezas; pero no, estuvieron en la sección de política. Escuchar que gente que hace poco se autoproclamaba demócrata y que ahora se arrodilla frente a las puertas de los cuarteles militares para pedir su intervención y desconocer los resultados de la elección del 18 de octubre, porque no son los que esperaban. El descubrimiento de un símbolo bolivariano en el certificado de sufragio, que han relacionado con una estrella de doce puntas, que se suele usar en ritos de magia negra y que en realidad encierra un hechizo bajo el que se encuentra la ciudadanía boliviana. Circulan además videos con ceremonias de oración para acabar con el influjo del conjuro que impide a la ciudadanía actuar y darse cuenta del mal. 

A esto se suma la solicitud del párroco de la Iglesia María Auxiliadora de resguardo de la policía municipal para la noche del 31 de octubre, Día de Brujas, el 1º y 2 de noviembre ya que al parecer habrían recibido amenazas de “un movimiento feminista” y que “estas mujeres” aprovecharían las fiestas de Halloween para realizar ataques contra esa basílica, patrimonio de la ciudad de La Paz. 

La asociación de mujeres que se rebelan contra las desigualdades, con la brujería es una constante en el tiempo. Fueron consideradas brujas aquellas mujeres que en su tiempo se negaron a seguir los mandatos, que desobedecieron y transgredieron las normas, aquellas que usaban conocimientos de medicina y el uso de hierbas, que durante la edad media se asociaban con la práctica de las artes oscuras, y que fueron condenadas a la hoguera.

Detrás de la persecución está el temor, a las brujas/feministas, no a sus artes y poderes, sino a su capacidad de transgredir y alterar los órdenes establecidos. No se explica de otra manera la intervención agresiva y violenta de la policía de Sucre, que desplegó una gran cantidad de efectivos contra un pequeño grupo de mujeres que protagonizaba una performance en el cementerio de la ciudad, organizada por instituciones de defensa de los derechos de las mujeres y colectivos feministas con motivo de la celebración del Todos Santos y Santas y el Día de difuntos y difuntas, para recordar a las víctimas de feminicidio. Como esta torpe intervención policial, podemos recordar muchas otras más, en las que se despliega la fuerza policial de manera inesperada cuando se trata de mujeres movilizadas (más aún si son feministas), a veces superando en número a las movilizadas. 

Los actos de transgresión para llamar la atención sobre temas que son invisibles, naturalizados e ignorados permanentemente, son leídos como brujería, actos vandálicos, mientras se mira a otro lado cuando se trata de la violencia sexual, el feminicidio, la trata y tráfico de personas. Mientras siguen en su nueva cacería de brujas, ya contamos con 98 feminicidios en lo que va del año. 

DESDE  EL CUARTO PROPIO

MÓNICA NOVILLO G.

Feminista y comunicadora social

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