Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 24 de octubre de 2021
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Por mujeres y niñas

Por mujeres y niñas

Dicen que las casualidades no existen, sin embargo, el 11 de octubre, en Bolivia coinciden dos fechas conmemorativas: el Día de la Mujer Boliviana y el Día Internacional de la Niña. En ambos casos se trata de una fecha que se utiliza para llamar la atención sobre la agenda pendiente que tiene nuestra sociedad para asegurar condiciones adecuadas para el ejercicio de los derechos de mujeres y niñas.

La violencia contra mujeres y niñas, en sus diferentes formas, continúa siendo uno de los temas prioritarios en la agenda. Cada tres días una mujer es víctima de feminicidio en Bolivia y cada día, un promedio de 23 niños, niñas, adolescentes y mujeres sufren agresiones sexuales de diferente naturaleza.

Según datos de UNFPA, cada día se embarazan por lo menos 109 menores de 19 años. De ellas, seis tienen menos de 15. Es decir, en promedio, cada 13 minutos una adolescente queda encinta, sin que lo hubiera deseado. Estos datos, sin embargo, reflejan a quienes se realizaron controles prenatales y se estima que los números reales de embarazos entre 10 y 19 años, son difíciles de estimar ya que existe subregistro.

En lo que va del año, se registraron 28.187 denuncias de violencia doméstica, el 81%, de las 34.675 registradas por el Ministerio Público en el marco de la Ley 348. La violencia sexual también enciende las alarmas, pues un total de 6.221 niños, niñas, adolescentes y mujeres fueron víctimas de diferentes agresiones sexuales. Esto representa aproximadamente, 23 por día.

A ocho años de la aprobación de la Ley 348, las cifras rojas de la violencia de género no han disminuido en Bolivia, los índices de violencia nos ubican entre los países con las tasas más altas de feminicidio, violencia doméstica y familiar y violencia sexual, particularmente contra mujeres y niñas. Se trata de una cadena de formas de violencia que se inicia para las mujeres en la niñez y que se prolonga a lo largo de la vida.

Los hechos de violencia son delitos públicos y por ello es ineludible la responsabilidad del Estado para asegurar la protección de la víctima, en asegurar presupuestos suficientes, proveer servicios para su atención, garantizar la debida diligencia en el sistema judicial y administración de justicia, sanción al agresor y el desarrollo de políticas públicas de prevención. En el día de las mujeres y las niñas se debe recordar que es fundamental traducir los compromisos demagógicos en acciones concretas que muestren genuino interés en la vida de las niñas y las mujeres.

DESDE EL CUARTO PROPIO

Mónica Novillo G.

Feminista y comunicadora social

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