Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 01 de junio de 2020
  • Actualizado 12:17

Desafíos de la educación ante el COVID-19

Desafíos de la educación ante el COVID-19

Escuchamos en muchos espacios que el mundo será otro después de la crisis del COVID-19, no cabe duda, porque se producirán cambios en diferentes ámbitos, uno de ellos, el de la educación.

Entre las primeras medidas preventivas, tomadas por los gobiernos, estuvo el cierre de escuelas y centros educativos de todos los niveles, con grandes perjuicios fundamentalmente para niños, niñas, adolescentes y jóvenes, planteándonos el desafío de romper la lógica presencial en la que fue pensada la escuela. Se han implementado nuevas modalidades de educación de manera virtual, en las que encontramos limitaciones en las condiciones de acceso, pues muchos estudiantes y maestros no pueden seguir las clases virtuales por no contar con una computadora o acceso a internet. La escuela estuvo pensada con procesos presenciales y transitar a modalidad virtual, no implica el simple traslado de las aulas a plataformas en internet, pues ni educadores ni educandos están familiarizados con las herramientas virtuales, ni cuentan con las habilidades para realizar ese cambio, expresiones de la llamada brecha digital, que también tiene rasgos de género. Fortalecer al magisterio sus capacidades y mejorar sus condiciones laborales, deberán ser parte de los desafíos a priorizar.

Es interesante escuchar cómo padres y madres (clase media y alta) han tenido que involucrarse durante este período de cuarentena en los procesos educativos, acompañando a sus hijos e hijas a cumplir con las tareas y actividades. Probablemente, esta sea una oportunidad para repensar la participación de familia y comunidad como elementos fundamentales del sistema educativo.

La educación, la salud y el empleo deberán ser prioridad para los estados en las respuestas al coronavirus. En ese marco, se debe asegurar el derecho a la educación de niños y niñas, fundamentalmente de aquellos sectores que se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad, tomando con especial atención a las niñas que en momentos de crisis podrían verse forzadas a dejar la escuela para cumplir tareas domésticas y de cuidado.

Los centros de formación alternativa, técnica y de adultos jugarán un rol trascendental en la respuesta al coronavirus, para generar empleo y encarar la crisis económica post COVID-19 que anuncian analistas.

El retorno a clases debe ser cuidadosamente planificado. Se deberá asegurar que las escuelas cuenten con los servicios básicos indispensables que permitan cumplir con las medidas preventivas con las que deberemos aprender a convivir, como la distancia social, el lavado frecuente de manos, entre otras, pues un importante porcentaje de escuelas no cuentan con agua potable.

La educación pública, laica, gratuita, inclusiva, de calidad, no sexista y a lo largo de la vida es un derecho que el Estado debe garantizar, y que no puede ser pospuesta ni siquiera en tiempos de coronavirus.