Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 03 de agosto de 2020
  • Actualizado 20:27

Celebremos la maternidad

Celebremos la maternidad

Como todos los 27 de mayo - a pesar de la cuarentena por COVID - 19, vía virtual y utilizando herramientas digitales - el patriarcado nos recuerda que debemos celebrar el Día de la Madre, con mensajes que ensalzan el sacrificio, el sufrimiento y abnegación como características directamente asociadas con la maternidad, para que creamos que se trata de un hecho natural. 

¡Qué momento más oportuno! La mayoría de las madres este año serán agasajadas en casa, porque se encuentran cumpliendo la cuarentena con hijos e hijas, 24 horas y los siete días de la semana, por poco más de dos meses, y en muchos casos con una pareja que ejerce violencia contra ella. Su trabajo en el hogar, respondiendo a las demandas de cuidado, se ha visto incrementado en cantidad. Y aunque las primeras semanas recibieron el “apoyo y ayuda” de los integrantes de la familia, en este momento se encuentran recargadas y cansadas, por que nuevamente ha ganado espacio la cotidianidad. 

Los mensajes que enaltecen la maternidad, vinculados a dogmas y creencias de tradición judeocristiana, bajo la figura de la Virgen María, insisten en la idea de que no importa el sacrificio personal ni la postergación de carreras profesionales, planes de vida, nada importa, porque son madres y deben soportar. No hay nada más sublime que la maternidad; todo sacrificio habrá valido la pena.

Para las feministas la maternidad debe ser comprendida como una opción y no como destino de todas las mujeres. El mandato social de la maternidad es muy fuerte, se ejerce mediante la presión y la recurrente pregunta ¿para cuándo?, o con el juzgamiento y crítica a las mujeres que no quieren ser madres (por egoístas), o la presión que viven mujeres con problemas de fertilidad, que se someten a métodos agresivos para lograr la realización que la sociedad promete se alcanzará con la maternidad.

La maternidad debe ser libremente decidida, buscada y deseada. Es fundamental que sean accesibles métodos de anticoncepción modernos y seguros que permitan a las mujeres decidir cuándo y cómo ser madres. Por eso en el Día de la Madre debemos celebrar las diversas formas de ejercer la maternidad, aquellas que no la buscaron; pero que eligieron continuarlas, las que no pudieron y optaron por la adopción,  las que la planificaron; las que han asumido con hijos/as de sus parejas, las abuelas y tías que son madres por otras que ya no están, aquellas que son madres solas y otras que comparten con sus parejas…

¡Qué viva la maternidad libremente elegida!