Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 13 de junio de 2021
  • Actualizado 01:04

Celebrar las diversidades sexuales y genéricas

Celebrar las diversidades sexuales y genéricas

En muchos ámbitos se reconoce que la diversidad es un indicador de riqueza, un valor en sí mismo. Cuando hablamos de la naturaleza, reconocemos la necesidad de proteger la biodiversidad en ciertas zonas y regiones del país. Sucede de manera similar cuando nos planteamos la importancia de valorar la diversidad de expresiones culturales, las lenguas y culturas en nuestro territorio. No ocurre lo mismo cuando se trata de reconocer las diversidades sexuales y genéricas

Por eso este mes se celebra las diversidades afectivo sexuales y genéricas, en una suerte de recordatorio de las luchas de los colectivos de personas lesbianas, gais, bisexuales, transexuales, transgénero, intersex, queer y más (LGBTIQ+). 30 días en los que se busca visibilizar la riqueza de la humanidad, expresada en las diversas formas de ser, sentir y amar; mostrar el creciente apoyo a esas poblaciones y llamar la atención sobre sus múltiples necesidades, demandas por lograr mayor inclusión, respeto y reconocimiento de sus derechos humanos.

En Bolivia, la Constitución Política del Estado prohíbe cualquier forma de discriminación sobre la base del “(…) sexo, color, edad, orientación sexual, identidad de género (…) u otras que tengan por objetivo o resultado anular o menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio, en condiciones de igualdad, de los derechos de toda persona”; sin embargo, a pesar de los avances normativos, varios derechos son recurrentemente negados a las personas de orientación sexual e identidad genérica diversa. Persisten los prejuicios y todavía se insiste - desde sectores antiderechos - en [email protected] como antinaturales, abominaciones, enfermos o pervertidos.

Durante todo el mes, veremos cómo empresas, asociaciones, instituciones a nivel nacional y en el mundo, adoptan la bandera del arcoíris, cambian sus logotipos y se unen a los esfuerzos por eliminar el estigma y la discriminación que expone a esta población a situaciones de vulnerabilidad, odio y violencia, a veces por malintencionadas interpretaciones de creencias religiosas, por machismo, conservadurismo o simplemente ignorancia de las normas. Una vez más, en junio debemos recordar al Estado que debe garantizar el ejercicio pleno de los derechos de las personas TLGBQI y evitar la discriminación por ser y amar de maneras diferentes y que queremos celebrar esa diversidad.

DESDE EL CUARTO PROPIO

MÓNICA NOVILLO G.

Feminista y comunicadora social

[email protected]

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