Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 09 de mayo de 2021
  • Actualizado 13:13

7 y 8 de marzo

7 y 8 de marzo

En la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas de 1910, Clara Zetkin propuso que el 8 de marzo se conmemorara el Día Internacional de la Mujer, en memoria de más de un centenar de mujeres huelguistas que reclamaban mejores condiciones laborales y que fueron encerradas y quemadas en una fábrica de textiles en Nueva York, como mensaje de advertencia para evitar otras huelgas similares. En 1975, Naciones Unidas recogió la fecha e instauró el Día Internacional de la Mujer. 

En aquel entonces, el desafío era el sufragio universal, derecho que ha sido reconocido progresivamente en todas las naciones del mundo. Hoy – al menos en Bolivia - el respeto a los derechos políticos de las mujeres continúa siendo una de las demandas, esta vez exigiendo el cumplimiento del derecho a participar como candidatas para conformar diferentes instancias de poder público. 

El Ejecutivo sigue siendo el espacio con mayores restricciones para la inclusión de las mujeres en el ámbito político, no solo en el nivel nacional sino departamental y municipal. De 84 postulantes a gobernadores/as solo 7 fueron mujeres (8%); de un total de 1.728 candidaturas a la alcaldía, solo 242 fueron mujeres, es decir 14%.

La persistencia de una cultura poca democrática para la definición de candidaturas, prácticas políticas excluyentes, los prejuicios en torno a la presencia de las mujeres en el ámbito político y fundamentalmente la violencia y acoso políticos continúan siendo los grandes obstáculos para avanzar en mayor presencia de mujeres en todos los niveles de decisión.

Los resultados preliminares de conteo rápido de las Elecciones Subnacionales 2021, muestran que solo dos mujeres serían electas como alcaldesas entre los 10 principales municipios del país y ninguna como gobernadora departamental. Y aunque resta esperar los resultados oficiales, esta tendencia no cambiará mucho.

Este año, la conmemoración del 8M casi coincidió con el proceso electoral subnacional del domingo 7 de marzo, y junto a reivindicaciones como el derecho al aborto, una vida libre de violencia, el reconocimiento de las diversidades sexuales y genéricas, un modelo de desarrollo justo y sostenible, la erradicación de la pobreza, el reconocimiento y redistribución del trabajo de cuidado, rechazo al racismo y el patriarcado, entre otras, las feministas tomaron las calles este 8M para agradecer a quienes lucharon antes que nosotras, a quienes les debemos las conquistas y derechos que podemos gozar y, fundamentalmente, recordar lo que la sociedad y el Estado – como garante de derechos – todavía nos deben a las mujeres y las niñas.

DESDE EL CUARTO PROPIO

MÓNICA NOVILLO G.

Feminista y comunicadora social

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