Opinión Bolivia

  • Diario Digital | martes, 27 de septiembre de 2022
  • Actualizado 13:21

Wilstermann, en la penumbra

Wilstermann, en la penumbra

En medio del revoltijo que significa el fútbol boliviano, indiscutiblemente último del rango sudamericano, Wilstermann nuevamente está sumido en la penumbra que causa zozobra entre sus fieles seguidores.

Ya no se encuentran más explicaciones, razones o pretextos, para la situación crítica que atraviesa el cuadro rojo, uno de los “grandes” del balompié nacional.

Una plantilla de 32 jugadores profesionales, pagados entre demasiado bien, regular o mal, de los cuales solo juegan o están disponibles máximo 20, son parte de esta pesadilla.

Concluido el torneo Apertura, los pocos socios o activistas de Wilstermann forzaron la salida del antes exitoso hoy defenestrado periodo de Grover Vargas, imponiendo una sola candidatura que ejerce la presidencia aunque no legalmente, todavía.

Con esperanza propiciaron el retorno de Álvaro Peña, también la contratación de Silva como Gerente Deportivo, con nostalgia del último título logrado, pero el experimento acabó abruptamente por impericia.

Las victorias iniciales ante Palmaflor y Universitario de Vinto, alimentaron la ilusión, más el triunfo laborioso frente a Blooming en Santa Cruz, pero después cayó la noche, tras el inesperado empate con Guabirá.

La dirigencia, que todavía no es dirigencia, exigió ganar a Bolívar y Strongest en La Paz, no sé con qué criterio futbolístico y como perdieron, echaron a Peña y pusieron al brasileño, pensando que él sí obraría el milagro, pero perdió goleado por Independiente en Sucre.

Entre manotazos de ahogado recurrieron al buen técnico Illanes, que también debutó cayendo ante Oriente, sumando otra derrota dolorosa, como ante Tomayapo de Tarija.

En la tabla, más abajo de los rojos, solo quedan Palmaflor y los Universitarios de Vinto y Sucre, que no son futbolísticamente peores que el aviador en crisis.

Felizmente, el casi Presidente de Wilstermann comprometió recursos suficientes para cubrir todo el hoyo financiero que deja la gestión que no acaba de morir y que más bien casi mata al Club, frecuentemente comparado con San José.

Aunque es difícil creer, los que pronto se harán cargo oficialmente del Club deben sentirse felices si el equipo zafa del descenso.

De título o copa internacional, como era el sueño, así sea solo sudamericana, ni hablar por este año.

Mis circunstancias

MOISÉS REVOLLO

Periodista deportivo

[email protected]

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