Opinión Bolivia

  • Diario Digital | viernes, 18 de septiembre de 2020
  • Actualizado 03:53

¡Viva la República de Bolivia!

¡Viva la República de Bolivia!

Con el corazón embanderado de rojo, amarillo y verde, aunque en penumbra, celebro como la inmensa mayoría, el aniversario 195, de nuestra amada República de Bolivia.

La hija no deseada, convertida en la predilecta, a cinco años de cumplir su bicentenario, es la Madre Patria, que supo tener hijos malos y buenos, a lo largo de su historia, colmada de satisfacciones, pero también ingratitudes y traiciones.

Hasta le hubieran cambiado de nombre si hubieran podido, como implantaron una bandera paralela intrascendente, y despedazarla con la denominación de plurinacional.

Hoy, los malos hijos la bloquean para convulsionarla, gobernaron casi 14 años, disfrutando y dilapidando el auge económico, demostrando que podían ser iguales o peores que los anteriores detentadores del poder.

La inédita rebelión de ciudadanos bolivianos, manifestada en plazas, calles y avenidas, truncó la aspiración errónea de dilatar abusiva e indefinidamente el gobierno rechazado por el referéndum del 21 de febrero del año 2016.

Los cabecillas del masismo, acorralados por su propia conciencia, renunciaron por doquier y los que lograron huir, barajaron lugares para refugiarse, menos Cuba y Venezuela.

Nadie pensaba que el destino le tenía otra jugarreta a Bolivia, abriendo la puerta del poder transitorio a una sigla que apenas llegó al dígito 4 en la elección fraudulenta.

Entronizado el grupo, en lugar de cumplir su misión histórica, cometió el imperdonable pecado de remedar en todo a sus colegas políticos, de los que fueron -sin querer o no- funcionales o utilitarios, como parlamentarios.

Ninguno de los llamados “pititas” es parte del gobierno, que se aprovechó de la legalidad forzada por las circunstancias. Por el contrario, ese pueblo movilizado, sin líderes ni autoridades, fue vilmente traicionado.

Como ciudadano, le pido a la Presidenta en ejercicio, por amor a Bolivia y sus semejantes, renuncie a la candidatura, para recuperar autoridad.

Los activistas pagados, que confunden la lucha política o ideológica con la delincuencia, deben ser sancionados por la Ley.

Nuevamente deben actuar las Fuerzas Armadas y la Policía en defensa de la Patria y sus habitantes, como parte del pueblo boliviano, sin exclusiones, con derechos y obligaciones.

¡Viva la República de Bolivia!

 

 

MOISÉS REVOLLO

Periodista deportivo

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