Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 24 de octubre de 2021
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Topetazos para reflexionar

Topetazos para reflexionar

La intensidad del año pasado, con la inédita rebelión ciudadana, que acabó con casi 14 años de un sistema de gobierno y con el que la mayoría no estamos de acuerdo, hacía presagiar un 2020 similar, aunque no tanto, como el que estamos viviendo.

El virus que corona el estado de preocupación mundial e indefensión, con la credibilidad socavada por autoridades de paso, dando tumbos con medidas y plazos, modificados en horas o de un día para otro, como en concurso, debe llevarnos a pensar en que, como siempre, solo debemos confiar en nosotros.

El riesgo es letal en algunos casos, por eso cualquier precaución no está demás, debemos acatar disciplinadamente las recomendaciones, especialmente recibir la información de países que ya afrontan la pandemia, en grado avanzado o controlado.

Lo que está ocurriendo, hará que tengamos nostalgia de nuestra rutina pasada y revaloraremos muchas cosas, especialmente nuestra relación familiar y con nuestros vínculos más cercanos, de nuestra cotidianidad, en el trabajo, el estudio y lugares que frecuentamos.

Esta conmoción, nos impulsa para hacer un alto en el camino, replantear o reafirmar las cosas que vamos emprendiendo, pero con la perspectiva de la finitud, que nos quite la soberbia y apatía en muchos casos, especialmente de políticos despistados, que creen ser dueños de nuestro voto y en verdad no lo son, ni merecen nada.

El año 2020 estaba lleno de actividades deportivas, cada vez más lucrativas, pero de un plumazo se cancelaron la Eurocopa y Copa América, además de competencias mundiales en otros deportes.

Sin fecha precisa de reanudación, los torneos locales de fútbol, eliminatorias para el Mundial, Copa Libertadores, haciendo un paréntesis obligado, que solo se dio por guerras mundiales, pero nada comparable al cataclismo provocado por este temible virus.

Preparémonos para las consecuencias, en lo político, social y principalmente económico, debemos pensar en lo peor, esperando lo mejor.

Que Dios y la fortaleza nos acompañe y salgamos unidos de los golpes, con una madurez como para enmendar o mejorar el camino recorrido, denotando más interés en los problemas del Estado, para erradicar a los aventureros, que agrupados en tiendas políticas, ahora alianzas, pretenden engatusarnos.

¡Feliz día del papá!

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