Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 26 de septiembre de 2020
  • Actualizado 17:02

Retorno agridulce del fútbol al Sudamericano

Retorno agridulce del fútbol al Sudamericano

Tras medio año de interrupción, obligada por el virus asesino, volvió el fútbol al estadio Sudamericano “Félix Capriles”, aunque sin el acompañamiento fundamental del público.

Por las circunstancias, fue uno de los partidos más vistos de la historia, en televisión de cable, por millones que fuimos testigos de la inicial predisposición en la cancha, de los jugadores rojos, minada por el cansancio y falta de competencia, clara desventaja ante el rival brasileño.

Con resultado inapelable, superando la comprensible subjetividad, Wilstermann podía ganar el partido, pero no le alcanzó el aire.

Fueron casi 70 minutos de buen fútbol y entrega prometida, descalabrados por la realidad, que seguramente sigue bajo el análisis de muchos aficionados.

De mis apuntes extraigo que el joven Eduardo Barros y su ayudante, tuvieron mejor lectura del partido que Cristian Díaz, que nuevamente demoró en los cambios y parece no influir mucho en los referentes del equipo.

Jiménez estuvo impecable como siempre, evitó un par de goles en jugadas de gran peligro y nada tuvo que ver en los tres que le hicieron; Orfano, jugará mientras esté Díaz de técnico; el capitán Zenteno, con todos los honores del caso, ya precisa un relevo; Benegas es la incógnita, acierta y yerra; Aponte no tuvo buena noche, hasta cometió el penal.

Justiniano y Melgar no aparecieron, como se esperaba; Serginho, solo el gol, lo mismo que Gilbert Álvarez, aunque muy bonitos los dos; Pochi sigue siendo el motor del equipo; Patricio Julián “Patito” Rodríguez, grata sorpresa, es un verdadero refuerzo.

De los que ingresaron, tarde como dije, solo Arrascaita estuvo cerca del gol, Pedriel, Didí y Willan Álvarez, que entró a destiempo, no lograron cambiar la historia.

¿Qué será de Sebastián Reyes, Alejandro Meleán, Ramiro Ballivián y Oscar Vaca?

Punto sobresaliente para los seguidores incondicionales de Wilstermann, que prepararon el ambiente festivo, para el partido atípico de Copa Libertadores de América.

Dentro de una semana, el rival será Peñarol. La expectativa volverá, porque el fútbol es así, no existe resquicio para la frustración. Se vive, muere y resucita a los pocos días, por la pasión irrefrenable, más allá de los resultados.

¡El fútbol volvió, aunque falta el complemento!

 

 

MOISÉS REVOLLO

Periodista deportivo

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