Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 23 de mayo de 2024
  • Actualizado 00:07

Reminiscencias ante el abismo sin fondo

Reminiscencias ante el abismo sin fondo

Lejano el tiempo, cuando los equipos de asociación eran apenas mantenidos por quijotescos dirigentes de diversos oficios, como sastres, electricistas, zapateros o cualquier cosa, que adoptaban a sus jugadores, que quizá recibían mayor atención, mimos y regaños que sus propios hijos.

Esa máquina moledora destrozó el romanticismo del fútbol, instituyó como dios el vil metal, dando lugar a dirigentes resabiados que secuestraron este deporte y que lo mal manejan con el mayor cinismo e impunidad.

Primer requisito para ser parte del nuevo mundo del fútbol, estar tan desquiciado como para pagar a los jugadores por encima de las posibilidades en Bolivia, contratar y despedir técnicos como si nada, fichar apellidos y no futbolistas competitivos, soñar con los millones de premios, que pocos pueden lograr, permitir arbitrajes terroríficos que perjudican a perdedores y ganadores, no ocuparse de las canteras o menores.

Nadie puede explicar por qué Santa Cruz, donde ahora nace la mayoría de los que juegan en la división profesional, no tiene un equipo clasificado en el primer torneo de la temporada, desnudando su fracaso total.

Buscaron pretextos, como la altura o el arbitraje, pero alguien ya demostró que en el llano igual quedaron eliminados y que cuando el equipo es bueno, no existe arbitraje malo que lo perjudique.

De los cuatro equipos cochabambinos, solo uno quedó al margen, el que tiene más seguidores y era favorito al empezar el año.

San Antonio de Bulo Bulo es la sorpresa hasta la fecha, Universitario de Vinto tiene un lugar bien ganado y Aurora, pese a su presidente, es el mejor de la actualidad en Cochabamba.

El representante orureño comenzó tan mal, que casi todos lo desahuciaron, sin embargo, hoy está disputando la siguiente fase, después de vencer al “poderoso” Bolívar.

Mientras la FIFA y Conmebol no hagan cumplir disposiciones, como el Reglamento de Licencias, el fútbol boliviano seguirá de tumbo en tumbo, con promesas que nunca se cumplen, quiebras disfrazadas, maniobras disparatadas, tribunales a control remoto, amenazas, abusos, agresiones, sin investigaciones ni sanciones.

El responsable de todo, solo está pensando y maniobrando para asegurarse otro periodo, sin esperanza, en el abismo profundo sin fondo.

Mis circunstancias

MOISÉS REVOLLO

Periodista deportivo

[email protected]