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  • Diario Digital | sábado, 04 de diciembre de 2021
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La grata tarea del elogista

La grata tarea del elogista

Sin percatarme, con afecto, admiración y respeto, cumplo con la grata tarea de elogista, que sin ser muy conocida, significa elogiar, felicitar, alabar, congratular, aprobar, ponderar, loar, encomiar, ensalzar y elevar a alguien por sus propios méritos, virtudes y cualidades.

Dentro la radiodifusión, especialmente de la época dorada, existen muchos que merecen todo eso, porque fueron muy notables en el desarrollo autodidacta impecable, de su vocación y talento.

Uno de ellos, con mayúscula, es Marcial Sejas Méndez, que pronto cumplirá Bodas de Oro como comunicador innato, que dio más que recibió, pero es feliz y orgulloso de su trayectoria, iniciada providencialmente en abril de 1972 en Radio Cultura de José Maldonado Martínez, en la calle Tumusla y Heroínas, antes Perú.

En su largo camino, tiene buenos recuerdos de su paso por emisoras como Independencia, El Mundo, San Rafael, Nacional, Colonia, Estrella y Centro, donde hizo dupla con el periodista Jaime Buitrago Romero, reemplazando a Ramiro Méndez y Milivoy Eterovic, leyendo las noticias, con esas voces privilegiadas.

Jorge Rivero lo llevó a Canal 11 de la Universidad, pero los mejores recuerdos en la emergente televisión los tiene de Canal 9, leyendo el informativo principal con Walter Andrade, otro personaje inolvidable. Recuerda también a Carlos Gonzáles, Miguel Ibieta, Julio César Pascuale, Jorge Orellana, Javier Reque García y otros.

No olvida que fue detenido por la narcodictadura de García Meza, junto a Mario Otero, causando mucha zozobra familiar.

Dirigió muchos programas de su invención como “La ruta de los imperios”, “Club de la amistad”, “El enciclopédico”, “La ciudad creadora”, pero su mayor satisfacción es haber promovido el turismo receptivo, para que especialmente la juventud conozca su departamento y país.

También hizo teatro en el Grupo “Bambalinas” junto a otros artistas y comunicadores que pasaron por la experiencia, haciendo gala de su voz timbrada y radiofónica.

El Puriskiri, cochabambino de nacimiento, de la zona de Aranjuez, Recoleta, motivo de una de sus publicaciones “Mi cochabambita… de ayer” vive ahora en la zona norte, dedicado a dictar clases de oratoria y la venta de minilibros de su autoría, con preguntas y respuestas de la Biblia.

Mis circunstancias

MOISÉS REVOLLO 

Periodista deportivo

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