Opinión Bolivia

  • Diario Digital | sábado, 17 de abril de 2021
  • Actualizado 23:19

Es más fácil ensuciar que limpiar

Es más fácil ensuciar que limpiar

A un mes de las elecciones para gobernador, asambleístas, alcaldes y concejales, persiste desagradablemente alguna propaganda, de los incautos candidatos perdedores.

No existen autoridades o funcionarios para bajar dicha propaganda colgada o para obligar el retiro de los trapos a los cándidos, audaces o aventureros postulantes, que pensaron en mala hora, que exponiendo sus nombres, los electores los votarían simplemente.

Cuántas ilusiones truncadas, tiempo dilapidado al cohete, dinero –poco o mucho- tirado al charco, sonrisas forzadas o sinceras, serpentinas y guirnaldas -compradas por ellos mismos- apretón de manos, riesgo de contagio COVID, compromisos y promesas exultantes, rabia, frustración, amargura, etc.

Ni ganas para limpiar lo ensuciado en campaña, como castigo injusto a la ciudad que no los eligió, ignorando su nombre en una tela, pared, árbol o poste, que si tuvieran vergüenza deberían desaparecer al día siguiente de la derrota, para que la gente olvide que candidatearon, con mucha pena y nada de gloria.

Se deberían realizar elecciones primarias, utilizando la tecnología, para medir a los que se creen candidatos, evitando desengaños, malos ratos y gastos inútiles.

Es más fácil ensuciar que limpiar la ciudad, como la honra y prestigio de las personas, ahora más que nunca venida a menos en Cochabamba, con una alcaldía devastada, saqueada, desacreditada, desmoralizada, por acciones del peor alcalde y concejales, de la historia municipal.

La reconstrucción tiene que esperar todavía otro mes, por el calendario tortuoso del poder electoral, que provoca recelo y poca confianza.

La expectativa es formidable, la gente considera que desde el 3 de mayo la ciudad de Cochabamba volverá  a ser importante y orgullosa, como en los años 90’, nuevamente conducida por Manfred Reyes Villa.

Cambiará desde la atención del servidor público al ciudadano. Cochabamba merecía un cambio de timón y el pasado 7 de marzo eligió al mejor, que con la participación de todas las instituciones y cochabambinos, incluyendo a los que elegimos vivir y morir en esta tierra bendita, volveremos a confiar e impulsar el desarrollo, progreso y bienestar, sin colores políticos. El primer acto del gobierno municipal debería ser la limpieza de la ciudad.

Mis circunstancias

MOISÉS REVOLLO 

Periodista deportivo

[email protected]

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