Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 03 de agosto de 2020
  • Actualizado 20:06

De encuestas y candidatos

De encuestas y candidatos

Siempre me intrigó que nunca me encuestaran, ni a mi familia, amigos o compañeros, con los que participé en campañas de Manfred Reyes Villa, ni siquiera las empresas afines, donde nuestro candidato era puntero imbatible.

Por eso, la curiosidad por saber cómo trabajan para influir con alguna certeza en el criterio ciudadano, a sabiendas que son simples fotografías del momento, pero que pueden ser trucadas o montadas, porque en cualquier actividad, inclusive en las encuestadoras, existen buenos profesionales o embusteros redomados.

Ahora que cada día amanecemos con nuevo candidato a la presidencia, ensombreciendo el panorama político, las encuestadoras, serias o tramposas, tendrán arduo trabajo, intentando posicionar a su contratante, en la preferencia electoral.

Dentro de poco se aclarará el escenario y ojalá los candidateables consulten con sus allegados, para seguir en la aventura o impulsar alianzas creíbles, que puedan conquistar a un electorado más exigente que antes.

La presidenta Jeanine Áñez enamoró a la mayoría de Bolivia, y con esa sensibilidad, detrás de la firmeza y capacidad de sus acciones, es percibida como la garantía sólida, para la recuperación plena de la Democracia, por lo que pasará a la historia, sin sucumbir a las tentaciones de poder, así provengan del mismo Fernando Rincón.

La Presidenta, con el nuevo Tribunal Supremo Electoral, garantiza elecciones limpias, erradicando el fraude informático, que es la herramienta utilizada en los países que diseñaron el socialismo del Siglo XXI del que fue parte el anterior gobierno, hasta el 20 de octubre.

La Policía y las Fuerzas Armadas, como pueblo boliviano uniformado y armado, son los instrumentos del Estado, que siempre deben precautelar la libertad y los derechos ciudadanos, respetando la mayoría expresada en el voto. Nunca deben permitir, que ciudadanos de cualquier tendencia política, pretendan suplantar los roles que les confiere la Constitución.

La amenaza de ¡Ahora sí…guerra civil! no debe pasar de la broma, para convertirse en pesadilla, por eso las autoridades deben controlar y poner en su lugar a los fanáticos o radicales de cualquier bando. El 3 de mayo elegiremos desde la experiencia 2019, para levantar la institucionalidad destruida.