Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 04 de diciembre de 2022
  • Actualizado 21:23

Cuestionario al divino botón

Cuestionario al divino botón

El breve receso del maratónico torneo profesional del fútbol boliviano permite ensayar un breve cuestionario al divino botón, sobre lo que se ve en cada jornada en los estadios o en la televisión.

Los arqueros en su mayoría, cuando ejecutan el saque de meta, entregan el balón al rival, iniciando la jugada del equipo contrario, en lugar de empezar para el suyo.

A diferencia de las décadas anteriores, los jugadores, al estilo Neymar, se tiran al suelo por todo y por nada, haciendo que los árbitros duden cuando se producen faltas reales.

El VAR llegó para quedarse, son más los pros que los contras, aunque todavía fallan los que manejan este instrumento de ayuda a la autoridad principal del partido.

Pocos jueces de línea cumplen su labor de asistir al árbitro, casi todos fallan en el momento de sancionar la posición adelantada y en muchos casos, para levantar el banderín esperan la decisión del réferi.

¿Las bandas de música, realmente alientan a los equipos cochabambinos? Más parece que desconcentran, desafinan y perjudican las transmisiones de fútbol.

¿Por qué los jugadores reclaman a los árbitros, si nunca logran cambiar sus decisiones? Peor aún, los reclamos al cuarto árbitro, no solo de jugadores, sino también de entrenadores, suplentes, ayudantes, médicos y aficionados, cuando él no decide nada y solo muestra en el pequeño tablero, los minutos de adición.

¿Se harían sacar tarjetas rojas y amarillas por doquier, perjudicando a su equipo, si ellos pagaran las multas?

La mayoría se alegró y pocos nos preocupamos por la presencia de cuatro equipos cochabambinos en la división profesional. Ahora el sufrimiento, preocupación, malestar y pocas alegrías es por cuatro. Entre ellos se esfuerzan al máximo para sacarse los puntos.

¿Los jugadores bolivianos, cuando no entrenan u ocupan su tiempo en otras diversiones, verán partidos internacionales? Podrían imitar a los mejores, ser más profesionales, seguir las jugadas, combinar con los compañeros, no solo buscar anotar enviando balones a la estratósfera, sino asistiendo al mejor ubicado.

Los equipos cambian de entrenadores, como cambiar de casacas, como si fuera la solución a los problemas, especialmente por la demora en el pago de elevados sueldos.

Faltan tantas cosas que vemos.

Mis circunstancias

MOISÉS REVOLLO

Periodista deportivo

[email protected]

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