Opinión Bolivia

  • Diario Digital | jueves, 27 de enero de 2022
  • Actualizado 11:10

Una cosa es querer, otra cosa es poder

Una cosa es querer, otra cosa es poder

Será limitado, irregular o, lo que el aficionado crea o piense, pero el torneo profesional del fútbol boliviano es apasionante, por lo menos en la recta final que observamos, en directo o por televisión.

Antes del último receso del año, por partidos clasificatorios para el Mundial, la tabla de posiciones presenta a dos favoritos por el título, Always Ready más que The Strongest, ambos con posibilidades de sumar entre 60 y 62 puntos, al final del campeonato.

Sin descartar imprevistos, Independiente y Bolívar –que no renuncian a nada- pugnan por un espacio en el podio del año 2021.

Royal Pari, Wilstermann, Oriente Petrolero y Guabirá, si no aflojan en las últimas jornadas, son firmes aspirantes a premios de participación en Copa Internacional.

Sensiblemente, Atlético Palmaflor se cayó del primer grupo, por errores dirigenciales y bajón en el rendimiento individual y colectivo de sus jugadores. Inclusive puede ser superado por Aurora en la tabla.

Aurora, debe ganar de local a Real Santa Cruz, Oriente, Palmaflor, Always Ready y el clásico con Wilstermann, para trepar puestos decisivos.

En crisis, como la mayoría de los equipos profesionales, Wilstermann repuntó últimamente y por mérito de sus jugadores puede sumar 50 unidades, ganando a Guabirá, Bolívar, Aurora y Real Tomayapo; esperando conseguir también los puntos con San José en Oruro.  

Hagan lo que hagan, el equipo santo no llegará ni a cero puntos, mientras que Real Potosí está condenado al descenso indirecto.

Pese a sus esfuerzos, ya es difícil que Blooming y Real Tomayapo logren mejor ubicación y deberán prepararse para el próximo año.

Nacional Potosí, de buena campaña en las primeras fechas, se quedó en el camino y puede que acabe en la misma posición que Real Santa Cruz.

El arbitraje, casi siempre cuestionado, será vital en la última recta en que cada partido será determinante para las aspiraciones de los equipos. Pero, cuando el equipo juega bien, no existe árbitro que influya en el resultado.

Aunque el equipo grande está obligado a imponerse, no es seguro que ocurra en nuestro fútbol con muchos altibajos, económicos y técnicos, con sorpresas inesperadas; ahí está Independiente de Sucre. El torneo se encuentra al rojo vivo, donde cada encuentro es decisivo. 

Mis circunstancias

MOISÉS REVOLLO 

Periodista deportivo

[email protected]

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