Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 25 de octubre de 2021
  • Actualizado 21:27

Contradicciones y paradojas diarias

Contradicciones y paradojas diarias

Cada vez siento más que la vida parece un sueño fuera de la realidad, con tantas contradicciones, paradojas e ironías, en el acontecer mundial diario, que nos causa zozobra, indignación y desaliento.

Sin embargo, seguimos agradeciendo a Dios por la vida y la oportunidad de pensar, respirar, ver, oler, sentir, oír, gustar, comer, amar, etc.

El extremo abuso de poder del gobierno contra una mujer, pisoteando todos sus derechos humanos que la deben proteger, los está llevando a punto de cometer un feminicidio de Estado.

Todos queremos justicia y que los delitos se sancionen como indican las leyes escritas, pero nadie confía en jueces y fiscales, sometidos a la politiquería manipulada, por gente sedienta de venganza que no reconoce sus propias transgresiones.

La ideología se ha convertido un pretexto para humillar al que piensa diferente, haciendo que el voto sea considerado un cheque en blanco para imponer aplastando la democracia.

La voz de las redes sociales no siempre es reflexiva, más bien contribuye a atizar el odio, las diferencias, descalificaciones, posverdades, división.

El presupuesto gubernamental para propaganda, mayor al que precisa educación y salud, sirve para extorsionar, ahogar y contaminar la opinión.

En todos los oficios y profesiones existen buenos y malos, honestos y venales, valientes y cobardes, pero son los periodistas o que fungen como tales, los que estamos obligados a emitir una opinión objetiva y reflexiva.

El periodista deportivo puede simpatizar con algún equipo, pero al comentar un partido, no puede ocultar la realidad, vista e interpretada por miles. Tampoco puede limitarse a repetir solo información de resultados. Prohibido ser fanático o militante.

La burla del 21F es el comienzo de todo lo ocurrido en los últimos años, entonces el responsable, que se considera intocable, debería ser sometido a juicio de responsabilidades, pero nadie cree que sea posible, por el sometimiento de todos los poderes, al sujeto que cree que siempre puede hacer lo que le viene en gana.

La falta de sentido común tergiversa todo, basta el ejemplo de anunciar la serenata por el aniversario de Cochabamba, en el campo ferial para dos mil privilegiados, ignorando que el área de salud anunció la inminente cuarta ola.

Mis circunstancias

MOISÉS REVOLLO 

Periodista deportivo

[email protected]

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