Opinión Bolivia

  • Diario Digital | lunes, 17 de febrero de 2020
  • Actualizado 18:43

Competencia de billeteras

Competencia de billeteras

Se abrió el telón de la temporada 2020 en el fútbol profesional boliviano, con el retorno de Real Santa Cruz y el nuevo Club Atlético Municipal Vinto Palmaflor.

Será un año intenso con las actividades programadas a nivel nacional e internacional: Torneos apertura y clausura, copas Libertadores y Sudamericana, Copa América y las eliminatorias o clasificatorias para el Campeonato Mundial.

En el imperio del fútbol, Bolivia que ocupa la última posición en Sudamérica, apelará a todos sus recursos para sobrevivir en medio de una crisis, que siempre encuentra paliativos para postergar la solución de los problemas.

El fútbol boliviano es el pariente desafortunado de la superpotencia, porque sus dirigentes solo mantienen las apariencias, en lugar de trabajar empresarialmente, cultivando los semilleros de jugadores, para preparar y conseguir elemento suficiente que permita competir en mejores condiciones.

Mientras ellos disfrutan de todas las comodidades y privilegios que otorga el más popular de los deportes, convertido en gigantesca transnacional, las divisiones menores, donde siempre existe capital humano, siguen esperando su oportunidad.

Los dirigentes del fútbol en Bolivia, los problemas los “solucionan” con más problemas, como la ampliación de equipos profesionales para el próximo año.

Sería ideal que los nueve departamentos tengan por lo menos un representante en el fútbol profesional, sin la antipática exclusión de Beni, Chuquisaca, Pando y Tarija.

Este año Santa Cruz tiene 5 equipos, tenía 6 y estuvo a punto de tener 7, como demostración de una hegemonía o poderío que no se aplica últimamente en la tabla de posiciones.

Cochabamba y La Paz estarán con 3 clubes, Potosí mantiene intrépidamente 2, Oruro con el solitario San José en un mar de problemas.

Mientras unos apuntan al título o una clasificación internacional, otros estarán en el juego del sube y baja, que los mantiene al borde del abismo.

¿Cuál será el resultado del gran desafío llamado Palmaflor?

Más allá del deporte, el fútbol es una competencia de billeteras y egos que se acaban o desinflan, de acuerdo a la personalidad y resistencia de los protagonistas.

Así, con más expectativas que certezas, los clubes profesionales bolivianos inician su periplo o aventura 2020.