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  • Diario Digital | miércoles, 18 de mayo de 2022
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Comité Cívico de Cochabamba

Comité Cívico de Cochabamba

A casi cuarenta años de la instauración de la democracia, los movimientos cívicos siguen vigentes, porque parlamentarios, hoy asambleístas, elegidos por el voto, no hacen su trabajo de representación, sean uninominales o de lista completa.

Las autoridades electas y funcionarios designados, de los departamentos y municipios, en muchos casos, tampoco llenan la expectativa de la gente, porque actúan con sentido feudalista de las instituciones y los cargos.

Entonces, es el Comité Cívico de la región el que ejerce una autoridad paralela, aunque sea moral, porque no es rentada y es de servicio voluntario, siendo en algunos casos la plataforma para postularse a cargos electivos, con merecimiento.

El Comité Cívico no administra presupuestos ni ejecuta obras, pero gestiona, intermedia, ejerce presión si es necesario, para atender los grandes requerimientos de una ciudad o municipios.

Esa tarea ahora le corresponde presidir a mi ponderado amigo, Apolinar Rivera Muñoz, elegido por la mayoría de los sectores que forman parte del alicaído Comité Cívico, con la misión de recuperar la anterior fuerza cívica que le permitió apuntalar logros regionales importantes, como el complejo Misicuni, que todavía falta.

No es el mejor momento histórico, por el perfil autoritario y acaparador del gobierno, que impone paralelismos, allá donde no puede conseguir manejar por los votos, como es el caso de la Asamblea de Derechos Humanos.

Sin embargo, Apolinar, con el apoyo familiar, de su esposa, profesional de la salud, y sus hijos, aceptó asumir esta misión de dos años no renovables, con el propósito de contribuir más al desarrollo de Cochabamba.

Espontáneo, honesto, luchador, optimista, el presidente, dirigente vecinal y transportista, acostumbrado al trabajo denodado, que vive a las faldas del Cristo de la Concordia, considera que todo es posible lograr en armonía y equipo, sin confrontación ni exclusiones.

Su trabajo de años, en provincias como Capinota, le valió el apoyo para postularse, abanderando una agenda regional para lo que se precisa el trabajo coordinado con gobernación y alcaldías. Existen varios temas fundamentales y como él mismo señala, es el momento de pensar en Cochabamba, postergada mucho tiempo por autoridades intrascendentes.

Mis circunstancias

MOISÉS REVOLLO 

Periodista deportivo

[email protected]

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