Opinión Bolivia

  • Diario Digital | miércoles, 22 de mayo de 2024
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Catarsis en tiempos de redes sociales

Catarsis en tiempos de redes sociales

Los nacidos en la década de los cincuenta podemos decir que hemos visto y experimentado casi todo, no sabemos lo que podrá ocurrir en el tiempo que nos queda en esta vida bella e inescrutable.

En el mundo del fútbol, en tiempos de redes sociales todo vale, inclusive sin ortografía y sintaxis, con personas de toda laya, ejercitando catarsis de emociones diversas, entre el odio y el amor, la admiración y la censura, cero empatía.

Después de ver España y Brasil empatado a tres, con dos penales dudosos y un golazo de Olmo, la recuperación de brasileños, aprovechando el regalo del arquero, un bonito gol de Endrick y un penal evidente, marcado por Paquetá, en un partido nunca amistoso, donde brillaron jóvenes valores de menos de 20 años.

Los partidos de Bolivia ante Argelia y Andorra, simplemente ratificaron el bajo nivel actual del fútbol boliviano, aumentando la preocupación con vista a la próxima Copa América.

Si tuviéramos el poder de armar el equipo, prevalecería la juventud; preferible experimentar y dar continuidad a jugadores en ciernes, que ser goleados y avergonzados con veteranos de antiguas batallas.

En las redes sociales se opina todo, y los noveles periodistas, antes de opinar con información y prudencia, prefieren armar rencillas de bajo nivel, más allá de polémicas sobre cualquier tema, importante o baladí.

Por citar algunos: el entrenador Zago cometió una grave imprudencia al declarar que a Julio César Baldivieso “nadie lo quiere”, cuando el personaje, sin enumerar aciertos o errores, tiene un lugar privilegiado bien merecido en la historia del deporte.

La andanada de comentarios dejó muy mal parado al entrenador de la Selección, que no proporciona argumentos para compararse, algo por lo menos, con jugadores de jerarquía de los años 1963 o 1993.

Después ganó las redes la confrontación verbal de tres colegas de profesión, uno activo y dos pasivos, uno que figura entre los 70 jugadores destacados de la historia de Wilstermann y dos que también pasearon su fútbol por otras tiendas.

Descalificaciones que felizmente no son la regla entre la mayoría de futbolistas, que fuera de la cancha si no son amigos, se tienen respeto, como debe ser.

Los agresivos y anónimos escriben sin consideración ni memoria.

Mis circunstancias

MOISÉS REVOLLO

Periodista deportivo

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