Opinión Bolivia

  • Diario Digital | domingo, 03 de marzo de 2024
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Grotescas expectativas mesiánicas sobre Milei

Grotescas expectativas mesiánicas sobre Milei

El triunfo de Milei en Argentina encendió en Bolivia, en sectores de la oposición no masista, unas grotescas reacciones con tintes de lo que en las teologías judeo cristianas se denomina “expectativas mesiánicas”. De manera general, el mesianismo se entiende como una tendencia de las cosmovisiones o ideologías que asumen interpretaciones religiosas de la historia, a la identificación del origen de los grandes cambios sociales en la irrupción de un "mesías" o héroe, que establecerá un nuevo orden, dando lugar a un mundo utópico. 

Este hecho es una señal más, entre otras, de la grave decadencia y desorientación política que se vive en Bolivia. Apuntamos algunos síntomas:

*Esperar que un salvador “caiga del cielo”. Ante la carencia de un proyecto político serio, alternativo al poder vigente, emerge una actitud que recarga la expectativa de la irrupción milagrosa de un líder que cautive al electorado. Las expresiones del diputado Ormachea hace unas semanas son solo un botón de muestra.

*Vetustos argumentos ultraliberales, desempolvados y presentados como novedad. Los ochenteros argumentos de legitimación de propuestas ultra liberales han re emergido con notable desembozo, sin asumir la sólida crítica que se gestó contra ellos a finales de los noventa, tras la debacle económica y política de los proyectos neoliberales en Bolivia.

*Viejos ajustes estructurales presentados como salida única. El fenómeno Milei aterriza en Bolivia en el contexto de una aguda crisis económica negada o soterrada por el gobierno de Arce, que plantea la necesidad de ajustes económicos, a los que intelectuales y líderes de oposición (masista y no masista, en este caso) reaccionan miméticamente con propuestas que cargarán el peso sobre sectores más vulnerables. Sin un debate profundo, se refritan viejas medidas del ajuste estructural de los ochenta.

Todo ello, como ya dijimos antes (https://acortar.link/bMZQrh) asume una lógica de desprecio explícito o implícito por los DDHH. Son propuestas políticas que contienen preocupantes regresiones en las garantías de los DDHH. Y --parafraseando las reflexiones sobre la estupidez que hiciera Dietrich Bonhoeffer en un contexto político gobernado por la infamia-- estas regresiones son más peligrosas que la malicia.

UN POCO DE SAL

MIGUEL ÁNGEL MIRANDA H.

Filósofo y teólogo

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